jueves, 16 de abril de 2015

Uso de flores de Bach en animales



Se ha discutido y se sigue haciendo si los animales tienen o no sentimientos, si sufren del mismo modo que un ser humano o simplemente registran una información que podría interpretarse como dolor, pero sin componente emocional.



Sin entrar a valorar el tema y sin intención de polemizar, lo cierto es que podemos afirmar que tienen emociones. Tal vez no las perciban del mismo modo, pero son de sobra conocidos casos de perros que literalmente lloran a su dueño fallecido, o mascotas deprimidas porque falta o enferma un miembro de su familia o manada. Y no hay más que acercarse por cualquier protectora de animales para darse cuenta de que sienten miedo y tristeza, aburrimiento y frustración, o cuánto les afecta el abandono. También se sabe que les incumben los cambios, como la incorporación de un nuevo miembro a la familia, un traslado de domicilio, nuevas costumbres, etc.


Muchos veterinarios son conscientes de que los problemas emocionales se somatizan en forma de problemas de piel, apatía o enfermedades más graves. Por supuesto, esto no significa que cualquier problema médico tenga un origen menos físico, sino que es necesario valorar también el estado psicológico del animal.


Afortunadamente, del mismo modo que la Medicina va abriendo poco a poco sus fronteras y empieza a tener en cuenta las terapias naturales, cada vez más veterinarios se apoyan en tratamientos homeopáticos y
otras terapias naturales aplicadas a animales domésticos.

Entre ellas destacan las siempre leales flores de Bach. Útiles en humanos, tanto adultos como niños; plantas y animales, los remedios florales del Doctor Bach tienen un gran poder reequilibrante, con la ventaja añadida de ser inocuos en caso de no utilizar la flor adecuada, además de compatibles con otros tratamientos.

Star of Bethlehem (Estrella de Belén o Leche de gallina) por ejemplo, que se utiliza para tratar los traumas, siempre será una ayuda en el caso de animales procedentes de "perreras", incluso mucho tiempo después de haber sido adoptados. Es obvio que estos animales han pasado miedo, incertidumbre y sensación de abandono, por esmerado que sea el trato de los trabajadores del albergue. Es ésta una flor de amplio espectro, en el sentido de que es muy versátil. Comparte esta característica con el Walnut (Nogal), muy útil en prácticamente cada nueva situación.


El White Chesnut (Castaño blanco o de Indias) es aplicable en casos de perros que ladran sin cesar cuando sus  dueños los dejan solos; Vine (Vid) para animales posesivos, que quieren ser los "jefes" de la casa; Chicory (Achicoria) cuando son celosos y excesivamente posesivos; Walnut (Nogal) para adaptarse a los cambios; Centaury (Centaura) para los excesivamente sumisos, que se dejan robar los juguetes y la comida sin protestar; Beech (Haya) para los intolerantes, en general o con alguna situación en particular; Cherry Plum (Cerasifera) para los que, jugando, acaban perdiendo el control y mordiendo con fuerza y en caso de trastornos hormonales; Chesnut Bud (Brote de castaño) cuando no aprenden de sus errores (Gatos que se tiran continuamente por la ventana, perros que no avanzan en su aprendizaje, etc.), Gentian (Genciana) para animales deprimidos; Gorse (Aulaga) cuando hay una enfermedad degenerativa crónica, ya que combate la desesperanza; Heather (Brezo) en casos de animales que demandan constantemente toda la atención; Holly (Acebo) si están enfadados o celosos, etc.

Tras la castración, por ejemplo, es interesante utilizar una mezcla con Cherry Plum (Para el cambio hormonal), Crab Apple (Depuración y limpieza), Star of Bethlehem (Para el trauma y la cicatrización), Walnut (Adaptación al cambio), Elm (Por el dolor) y Vervain (Si hay inflamación). Además el Rescue Remedy siempre es un buen apoyo.



Por supuesto, cada caso es particular y la utilidad de los remedios florales de Bach mucho más amplia de lo que aquí se expone. Afortunadamente, hoy en día la información al respecto está al alcance de nuestra mano.

Si bien es cierto que los animales no hablan en el sentido humano, no es menos cierto que se comunican. Expresan sus necesidades y sus emociones con transparencia, simplemente utilizan otro lenguaje. Por supuesto, simplifican muchísimo, pero eso debería facilitar aún más nuestra labor de ayudarlos. La convivencia lleva a conocerse bien unos a otros, y los veterinarios pueden ayudarnos a comprender mejor a nuestros compañeros. En todo caso, las flores de Bach siempre serán una ayuda rápida, eficaz y de fácil uso, sin efectos perjudiciales ni interacciones con medicamentos. Unas pocas gotas en el agua de beber son suficientes, en muchos casos, para mejorar la vida de nuestros amigos.



Por María A. Untereiner

Fuentes:
"La curación por las flores",  Dr. Edward Bach
"Flores de Bach para perros, gatos y... dueños", Cristina Delgado.

La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.



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