jueves, 26 de marzo de 2015

El papel del Sabal serrulata en la hiperplasia benigna de próstata (HBP)

Hoy os acercamos las palabras del Doctor Roger Henderson, destacado médico del Reino Unido que
también enseña a estudiantes de medicina:

<<En mi consulta veo a pacientes que padecen síntomas de hiperplasia benigna de próstata muy interesados en conocer las diferentes opciones existentes de tratamiento, ya que ésta enfermedad les afecta realmente en su día a día, incluso llegando a hacer que se sientan miserables.
Hay distintos tratamientos para esta afección, pero les comento que sólo son necesarios si tienen síntomas molestos o con complicaciones.
Cuando hay síntomas menores es preferible esperar y observar para poder proporcionar un enfoque apropiado y pragmático, pues cada tipo de tratamiento tiene sus ventajas y desventajas, así que entre los dos, mi paciente y yo, decidimos qué es más adecuado para su caso.

Algunos síntomas de HBP

  • Vacilación: dificultad para iniciar el flujo de orina, incluso cuando se siente la vegija llena.
  • Chorro de orina: débil o interrumpido.
  • Vaciado incompleto: sensación de que la vegija no está completamente vacía después de orinar.
  • Frecuencia: necesidad de orinar con frecuencia durante día y noche. Generalmente, uno de los primeros síntomas es el aumento de la necesidad de orinar durante la noche.
  • Urgencia: necesidad de orinar de forma inmediata. Algunos hombres pueden experimentar pérdida involuntaria de orina (incontinencia).
  • Goteo de orina después de la micción (goteo terminal)
  • Disuria: sensación de ardor o dolor al orinar.


Es necesario recordar que cada hombre puede presentar síntomas diferentes, que también pueden variar a lo largo de la enfermedad.

El tratamiento
En los últimos años, y cada vez más, en conversiones con mis pacientes sobre la HBP aparecen preguntas referentes a tratamientos naturales o "alternativos", alternativas naturales que les gustaría conocer y "explorar" antes de empezar con los medicamentos convencionales.

Una de las cuestiones más frecuentes se refiere al papel del Sabal serrulata, un remedio natural que proviene de un tipo de palmito y que se ha utilizado en la medicina tradicional desde hace siglos para aliviar los síntomas urinarios, incluso aquellos causados por un agrandamiento de próstata. Algunos estudios han sugerido que el palmito americano (Sabal serrulata) puede ser eficaz en el alivio de los síntomas de la HBP, pero otros han sugerido lo contrario. 

Sin embargo, personalmente he perdido la cuenta del número de hombres con síntomas leves de HBP que afirman que su calidad de vida ha mejorado de forma espectacular al tomar este preparado vegetal, que es seguro y no causa ningún efecto secundario grave (Un punto importante). Como resultado, éste es uno de los tratamientos naturales de los que estoy más satisfecho de recomendar a mis pacientes para diversas afecciones.

Me han preguntado y me he interesado por otros tratamientos naturales de la HBP: algunos incluyen un compuesto de beta-sitosterol proveniente de diferentes plantas que contienen sustancias semejantes al colesterol y que se conocen con el nombre de fitosteroles; otro utilizado desde la antigüedad en la medicina tradicional para tratar los problemas urinarios es el Pygeum, proveniente de la corteza del ciruelo africano, aunque puede causar molestias estomacales en algunas personas; y el extracto de polen de hierba de centeno, que se dice que ayuda a prevenir la necesidad de ir al baño durante la noche y ayuda a los hombres a orinar mejor.


Siempre, sin duda, mi primera recomendación y opción de tratamiento natural es el Sabal serrulata. Cuando no es eficaz y los síntomas persisten, recurro a la medicina convencional.>>



IPSS (Puntuación internacional de los síntomas prostáticos)
El test IPSS es un test validado y aceptado internacionalmente para la evaluación inicial de la sintomatología de la hiperplasia benigna de próstata (HBP). El cuestionario está compuesto por 7 preguntas, con puntuación de 0 a 35, y una pregunta adicional referente a la calidad de vida, con valoración de 0 a 6.
Click en la imagen para verla a mayor tamaño

La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

Información facilitada por A. Vogel


jueves, 19 de marzo de 2015

Mantén tus defensas en forma

¿Sabías que las verduras y las hortalizas, como las de la familia de las coles (col, coliflor, brócoli, coles de Bruselas, repollo,...), los tubérculos, las legumbres secas, los frutos secos y los brotes, nos ofrecen la combinación correcta de casi todos los nutrientes que necesita nuestro sistema inmunitario? Veamos pues como actúan en nuestra defensa.

Defensas contra los patógenos
La primera barrera contra los patógenos es la piel y las mucosas, y la vitamina A juega un papel importante en su desarrollo y mantenimiento.

En efecto, la falta de vitamina A provoca una irrigación deficiente tanto en la piel como en las mucosas, que al secarse permiten que las bacterias puedan penetrar con mayor facilidad.


La vitamina C está implicada en la defensa contra los virus y bacterias, y apoya a los macrófagos encargados de destruir directamente a los patógenos.

La vitamina E favorece la formación de los linfocitos B y T y además actúa igual que la vitamina C y el betacaroteno, erradicando los radicales libres del organismo. El oligoelemento selenio apoya esta función.

Los importantes oligoelementos
Se cree que el efecto estimulador del selenio sobre el sistema inmune es debido a su función como antioxidante. El selenio se encuentra mayoritariamente en la carne y el pescado; sin embargo, el germen de trigo, el coco y los espárragos también contienen cantidades muy apreciables. El selenio también se halla en otros productos, como las legumbres, el ajo, los champiñones y las semillas de girasol.

El zinc activa numerosas enzimas del sistema inmune. Por lo general se asimila mejor de los alimentos de origen animal que de los alimentos vegetales. Además de encontrarse en la carne y en especial en los mariscos, el zinc también se encuentra en los productos lácteos, el brócoli, las legumbres, las semillas de calabaza, el sésamo y la soja. Por otra parte, las proteínas de las legumbres y la vitamina C mejoran su absorción.


Contra las infecciones: el hierro
El hierro es importante para los macrófagos, acelerando así la respuesta inmune. A parte de encontrarse en la carne, también se halla en los cereales integrales, las legumbres y las verduras de hojas verdes, como las espinacas.


La vitamina C mejora la absorción del hierro vegetal
Los fitonutrientes como los monoterpenos (cominos, cilantros), los polifenoles (col roja, cebolla roja, vino tinto), las saponinas (espinacas y legumbres) y los sulfitos (ajo y cebollas) protegen contra las infecciones y la inflamación. Las setas shiitake y especias como el comino negro, el chile, el jengibre y el rábano picante son consideradas en general como fortalecedores del sistema inmunológico.


¿Sabías que...?

Una alimentación sana y saludable puede aportar todo lo que nuestro organismo necesita. Los fitonutrientes como los polifenoles, carotenoides, fitosteroles, monoterpenos/terpenos, fitoestrógenos, los glucosinolatos, las saponinas, los sulfuros... proporcionan al organismo la posibilidad de defender el sistema celular de la acción oxidativa, previniendo así el desarrollo de modificaciones celulares.
Las vitaminas y, por lo tanto, los vegetales que las contienen, son siempre el centro de estudios científicos, que tratan de encontrar, prevenir o ralentizar enfermedades y degeneraciones cerebrales.

Infomación cedida por "A. Vogel"

La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

jueves, 12 de marzo de 2015

Garcinia mangostana y su actividad antiinflamatoria.


La garcinia mangostana es un fruto con gran poder antioxidante debido a su alta concentración de xantonas. ("Mangostán, la reina de las frutas")
Pero además se ha detectado en estudio cromatográfico que aporta unas xantonas específicas con propiedad antiinflamatoria.


La enzima fosfodiesterasa, en concentraciones elevadas en nuestro organismo efectúa una acción irritativa que puede llegar a producir inflamación y dolor, incluso procesos neuroinflamatorios y neurodegenerativos. Los inhibidores de AMPc fosfodiesterasa son utilizados en situaciones de alergias e incluso en patologías pulmonares inflamatorias.



Este hecho ha promovido el interés del mangostano como posible antiinflamatorio y antiálgico eficaz sin efectos secundarios, e incluso se compara su acción con otros antiinflamatorios de síntesis. La acción específica antiinflamatoria está efectuada por las xantonas alfa mangostán y épsilon mangostán, capaces de realizar esta acción de inhibición de la fosfodiesterasa.


Las Xantonas son sales altamente alcalinas presentes en algas, frutas y verduras. Hasta el momento se han descubierto unos doscientos tipos de xantonas, una clase única de componentes biológicamente activos que poseen numerosas capacidades bioactivas tales como las propiedades antioxidantes. Es decir, que neutralizan los radicales libres.

La investigación científica comenzó alrededor de 1970 y aumentó gradualmente a medida que se comenzaron a descubrir un mayor número de propiedades nutricionales de estas sales. Los hallazgos han aumentado significativamente durante la última década, y todavía hay muchos estudios en marcha. Entre las actividades biológicas encontradas destaca la acción relacionada con un importante número de enzimas como las ciclooxigenasas (COX) y las monoaminoxidasas. También se han encontrado en las Xantonas propiedades  relacionadas con la lucha contra la actividad microbiana, antifúngica y anti viral, así como propiedades  antihipertensivas, antidiabéticas, antiinflamatorias, contra la malaria y contra los tumores.


La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.


Información facilitada por "Espadiet"

jueves, 5 de marzo de 2015

Descubre las otras vitaminas


Las vitaminas son sustancias que el cuerpo necesita obtener de los alimentos para mantener de los alimentos para mantener la salud. Desde que en  1913 se descubrió la vitamina A, numerosos compuestos han aspirado a engrosar la lista oficial de sustancias afines, que actualmente está formada por 13 compuestos: las vitaminas A, C, D, E y K, más las ocho que componen el grupo B.

Sin embargo, se han descubierto algunas moléculas que son igualmente importantes para la salud y que no se consideran vitaminas. Las otras razones de esta exclusión del "Olimpo" de los nutrientes son que el propio organismo las puede producir a partir de otros nutrientes, o bien que no se ha comprobado que su ausencia de la dieta provoque alguna enfermedad. Sin embargo, no siempre es fácil determinar científicamente si basta con la dosis que produce el cuerpo o hace falta un aporte extra a través de los alimentos, o hasta qué punto un compuesto determinado es imprescindible para la salud. Por ejemplo, se considera que los compuestos vegetales denominados flavonoides no son imprescindibles, pero todos los nutricionistas aconsejan consumirlos para prevenir trastornos circulatorios, enfermedades degenerativas, etc.
Es posible que en el futuro algunos de estos compuestos sean considerados tan imprescindibles como las vitaminas actuales. Expertos en nutrición como el profesor Werner Kollath lo predijeron hace 70 años: "Para mantener nuestra salud se precisan más sustancias vegetales que las establecidas".

Una lista que puede crecer
Algunas de estas sustancias se han definido a menudo con términos despectivos como "vitaminoides" o "falsas vitaminas". Sin embargo, pueden ser igualmente cruciales para la salud y ahora reciben nombres más amables, como fotoquímicos, coenzimas o antioxidantes.

Las definiciones teóricas son interesantes, pero lo que importa saber en este caso es que, más allá del exclusivo club de las 13 vitaminas, existen otros compuestos que conviene obtener a través de los alimentos. La lista puede hacerse más o menos larga, pero los que más a menudo se citan como "casi vitaminas" son: la coenzima Q-10, la "vitamina P", la colina, el inositol, el ácido paraaminobenzoico.

¿El inositol no es una vitamina del grupo B?
En cierta manera sí, porque es una forma de niacina o vitamina B3. Se considera que ayuda a regular el exceso de colesterol y a conservar la memoria. Sin embargo, es popular debido a su efecto "quemagrasas". Se recomiendan los suplementos en caso de arteriosclerosis, hipertensión, hígado graso y estrés.

¿Qué es el ácido paraaminobenzoico?
El PABA es similar a las vitaminas B, pero se considera que las bacterias intestinales lo sintetizan en cantidad suficiente. Es beneficioso para la piel, el cabello y la mucosa digestiva. Se encuentran en alimentos ricos en ácido fólico, cereales integrales, espinacas, setas y yogures.


¿Qué es la colina y qué efectos tiene?
Como el inositol, es una forma de vitamina B, y se considera nutriente esencial. Es imprescindible para la salud de las neuronas y la síntesis de neurotransmisores. Los suplementos se emplean en el alzheimer y otras demencias.

¿Cuál es la llamada "vitamina F"?
En 1923 se denominaron así a los recién descubiertos ácidos grasos insaturados. Se consideran nutrientes esenciales, el ácido linoleico y Omega 6, presente en granos, semillas, frutos secos, y el alfalinolénico u Omega 3, que se encuentra en el aceite y las semillas de lino y nueces.


¿Existe realmente una "vitamina P"?

Además de la vitamina C en el pimiento rojo, Albert Sezent-Györyi descubrió en los cítricos una sustancia, la citrina, que actuaba sobre la permeabilidad de los vasos sanguíneos. Se denominó vitamina P - de "permeabilidad" - hasta 1950, en que abandonó la categoría de las vitaminas. Hoy se llama así a los flavonoides.


¿Qué son los flavonoides?
Reciben este nombre miles de compuestos presentes en los vegetales, de propiedades antioxidantes, antialérgicas y antiinflamatorias. Aún no se consideran nutrientes esenciales, aunque son una de las razones por las que se recomienda consumir frutas y hortalizas en abundancia.

¿Qué alimentos poseen flavonoides?
Todos los vegetales, pero destacan las frutas cítricas, las bayas, el té verde, las cebollas, las uvas negras, el cacao o las calabazas. Los flavonoides potencian sus efectos entre sí y aumentan la eficiencia de las vitaminas, por lo que se recomienda consumir variedad de frutas y hortalizas, ricas en distintos compuestos.

¿Por qué se receta la coenzima Q-10?
El cuerpo produce coenzima Q-10, necesaria para que las células obtengan energía de los nutrientes y evitar su degeneración, pero a partir de los 20 años esta capacidad se reduce. Algunos autores recomiendan un suplemento diario de unos 30 mg.


Información cedida por "Solgar".

La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

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