jueves, 24 de noviembre de 2016

Retención de líquidos


¿Qué es?

La retención de líquidos produce edemas o inflamaciones provocadas por un aumento excesivo de la cantidad de líquidos en los tejidos.

Aumento de peso, ¿por exceso de grasa o por retención de líquidos?

Las inflamaciones pueden dar lugar a equivocar una retención de líquidos con un aumento de peso. El modo más fiable de comprobarlo es hacer una impedanciometría, una prueba que calcula el porcentaje de masa grasa, masa magra y agua que tiene nuestro organismo.

Síntomas

El principal síntoma es la hinchazón en tobillos, piernas, manos, rodillas y/o abdomen, lo que se conoce con el nombre de "edema" y que puede generar sensación de pesadez.

Causas

Puede presentarse de forma puntual debido a altas temperaturas o después de haber pasado muchas horas de pie. En estos casos no suele ser problemático.

En cambio, si los síntomas son más persistentes puede deberse a muchos factores: problemas circulatorios, sedentarismo o ejercicio escaso, estrés, cambios hormonales (muy común en embarazadas), herencia genética, obesidad, falta de proteínas, de fibra o de líquidos en el organismo, insuficiencia hepática, renal o cardíaca, mala alimentación, exceso de sal, la propia edad...

Algunas enfermedades graves pueden provocar cierto tipo de edemas, por esta razón siempre es recomendable consultar a nuestro especialista, para que pueda concretar si tenemos o no retención y qué puede estar causándola.


Prevención

Llevar una dieta adecuada y realizar ejercicio acorde a nuestras necesidades. Es mejor consultar ambos aspectos con un especialista para asegurarnos que lo hacemos correctamente y no echar tiempo en rutinas poco eficientes.


Descanso

  • Respetar siete u ocho horas diarias. Si no se descansa correctamente, buscar una solución para evitar que puede seguir afectando a la salud.

Actividad física

  • Hacer deporte o ejercicio ayuda a acelerar el metabolismo, y esto estimula la eliminación de residuos y de líquidos sobrantes.

Apoyos para combatir la retención de líquidos

Alimentación

  • Disminuir el consumo de sal y alimentos con sodio.
  • Optar por cocción, vapor u horno antes que alimentos fritos.
  • Utilizar alimentos frescos siempre que se pueda, mejor que congelados y conservas.
  • No abusar del fiambre y de alimentos con muchos conservantes.
  • Seguir una dieta equilibrada, variada y adecuada.
  • Tomar proteínas de alta calidad.
  • Consumir alimentos ricos en Omega 3
  • Incluir en nuestro día a día infusiones diuréticas.
  • Beber al menor un litro y medio de agua al día (facilita la eliminación)
  • Sustituir la cafeína y los refrescos ricos en azúcares por té (preferiblemente, té verde) u otro tipo de infusión.
  • Moderar el consumo de dulces y azúcar, sustituir por stevia.
  • Alimentos recomendados: piña, hinojo, alcachofa, berenjena, apio, jengibre, quinoa, remolacha, soja, sandía, espárragos...

Otros hábitos

  • Al ducharte, lava las piernas con agua fría.
  • Viste con ropa ancha o no muy ceñidas más a menudo.
  • Coloca las piernas en alto mientras duermes.
  • Recibe masajes adecuados (acorde a la causa de tus edemas).
  • Evita estar de pie o sentado durante largo tiempo, varía tu estado al menos cinco minutos cada hora.
  • Mueve las piernas siempre que puedas, mientras estás sentado, por ejemplo.

Complementos alimenticios

  • Diente de león.
  • Ulmaria
  • Vara de oro
  • Castaño de Indias
  • Alcachofa
  • Cola de caballo
  • Abedul
  • Cerezo
  • Fumaria
  • Achicoria
  • Acedera
  • Mirtilo


Información facilitada por Salus


La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Metales pesados, ¿cómo eliminarlos del organismo?

Día tras día estamos expuestos a la contaminación por metales pesados. Por mucho que tratemos de evitarlo, mercurio, plomo, aluminio, cadmio... llegan a nosotros a través del aire que respiramos, los alimentos que ingerimos o se posan sobre nuestra piel. 
En definitiva, están en nuestro entorno.


La atmósfera acumula partículas tóxicas procedentes de la industria, la combustión de los vehículos, los aerosoles... Estas partículas pueden entrar directamente en nuestro organismo al respirar o en el contacto con la dermis. Además, con la lluvia caen sobre el suelo, el agua y los productos que cultivamos, pasando así, a través de esos terrenos contaminados, a la cadena alimentaria. 
Contenido mercurio en los peces
A eso hay que sumar los herbicidas y pesticidas utilizados en la agricultura, o la contaminación (principalmente por mercurio) del mar, concentrada sobre todo en pescados y mariscos de talla grande (atún, pez espada, tiburón,...)

Otras fuentes de contaminación por metales tóxicos está en el tabaco, los medicamentos, los utensilios de cocina o los productos de higiene personal y cosmética (cremas, fotoprotectores, desodorantes...).

A nuestro cuerpo le resulta sumamente difícil eliminar esos metales pesados y se van acumulando día tras día a medida que nos exponemos a ellos.
Diferentes estudios concluyen que esa intoxicación está detrás de enfermedades que pueden afectar al hígado, al riñón o a las vías respiratorias. Puede derivar en problemas tiroideos, trastornos neurológicos o problemas de aprendizaje, entre otros.


¿Cómo nos podemos defender de los metales pesados?

Chlorella en polvo
El principal mecanismo de eliminación de metales pesados es la quelación. La administración de sustancias con capacidad para unirse o acoplarse a los metales pesados tiene como resultado la obtención de compuestos menos tóxicos y más fáciles de eliminar.
La Naturaleza puede ser una importante fuente de moléculas con esta actividad que puede ser reforzada con la administración de sustancias antioxidantes.


Cilantro
El cilantro posee una potente acción antioxidante y quelante especialmente para el mercurio, el plomo y el aluminio. También contiene una gran cantidad de vitaminas, sobretodo A y K.


Clorofila
La clorofila es el pigmento de color verde que les permite a las plantas realizar la fotosíntesis. La literatura científica describe propiedades detoxificantes y anticancerígenas para esta molécula pero en este caso resulta especialmente interesante por su capacidad quelante de metales pesados.


Chlorella
Es un alga verde unicelular esférica de agua dulce. Es muy rica en clorofila (mayor-igual que la espirulina, las espinacas o las ortigas). Es conocida por ser un superalimento muy interesante por sus propiedades nutritivas pero además ha sido estudiada por la capacidad para aumentar la excreción fecal y urinaria del cadmio.


Selenio
Aunque si bien es verdad que el selenio se considera un metal pesado para el cual se han descrito efectos tóxicos a altas dosis (ingestas superiores de más de 400 microgramos), también es un oligoelemento necesario para la vida. La ingesta diaria recomendada es de 55 microgramos para las mujeres y 70 microgramos para los varones, puesto que entre otras funciones forma parte de los enzimas que realizan una importante función antioxidante. 
Debido a la alta afinidad que tiene por el mercurio puede antagonizar sus efectos tóxicos impidiendo que se deposite en los tejidos.



Cambia tus hábitos para alimentar la exposición a los metales pesados.

  • Consume frutas, verduras y cereales procedentes de cultivo ecológico.
  • Evita hacer ejercicio físico en lugares con mucho tráfico.
  • Opta por cremas y cosméticos bio, tintes naturales para el cabello y evita los desodorantes que contengan aluminio.
  • Protégete al utilizar productos de limpieza y pinturas.
  • Evita las amalgamas dentales (empastes de color plata) porque contienen mercurio.


La dieta también puede ayudarte a limpiar tu cuerpo. Incluye en ella...

  • Brócoli: Ayuda a estimular el proceso depurativo del cuerpo y, por tanto, a eliminar los tóxicos. Opta, preferentemente, por cocinarlo al vapor para mantener sus propiedades.
  • Ajo: Es un poderoso antioxidante. Además es antibiótico natural y también nos ayudará a incrementar nuestras defensas.
  • Manzana: Junto con otras frutas como peras y pomelos, tiene niveles altos de pectina, un quelante natural que puede contribuir a eliminar los metales pesados del cuerpo.
  • Vitamina C: Ayuda al sistema inmunológico para que este actúe en la eliminación de los tóxicos.


Información facilitada por Soria Natural.


La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.


jueves, 10 de noviembre de 2016

La importancia del silicio


El silicio es uno de los doce elementos principales de la composición elemental del cuerpo. Es nuestro primer escudo de defensa.

Su fijación comienza durante la vida fetal en el cerebro, los músculos y el bazo, antes de la diversificación a otros órganos y se encuentra principalmente en las áreas de crecimiento y la regeneración de tejidos.

El contenido de silicio en el cuerpo está estrechamente relacionado con el grado de envejecimiento, disminuye con la edad y disminuye irreversiblemente.
Piel, cabello, uñas, sistema articular (articulaciones, cartílagos, ligamentos, tendones) y el sistema arterial se someten a lo largo del tiempo a muchas lesiones que contribuyen a la constante pérdida de silicio.
También interviene en el metabolismo celular: el silicio ayuda, apoya y fortalece las células del sistema inmune.
A su vez promueve la comunicación entre las células: si tu cuerpo tiene una necesidad en un lugar específico, la información se le dará rápidamente para que su cuerpo no tenga retraso o deficiencia o fatiga.

¿Para quién y para qué?

  • Edad de más de 40 años
  • En personas mayores renueva la fuerza y el tono muscular
  • Personas físicamente activas que tiene aumentada la tensión en sus extremidades.
  • Fumadores o exfumadores; contrarresta el envejecimiento prematuro.
  • Aumenta la elasticidad del vientre durante y después del embarazo y la pérdida de cabello en mujeres embarazadas.
  • Personas propensas a las infecciones.
  • Alergias u otras enfermedades de la piel.
  • Personas convalecientes.

Piel, cabello y uñas

  • El silicio es un constituyente esencial de los tejidos conectivos (piel, cabello, uñas, articulaciones y sistema arterial).
  • Se reestructura la piel mediante la regeneración del colágeno (que proporciona fuerza y apoyo al tejido de la piel) y la elastina (que mejora la elasticidad y flexibilidad de la piel)
  • El silicio es una primera elección para combatir las arrugas, ya que es un gran regenerador celular.

Haciendo un resumen nos damos cuenta de la importancia del silicio en nuestra salud:
  • Promueve la regeneración del tejido conectivo.
  • Mejora la circulación.
  • Mantiene huesos fuertes mediante la promoción de la mineralización.
  • Potente antioxidante.
  • Ayuda a mantener las venas y las arterias fuertes.
  • Estimula los mecanismos naturales de protección del sistema cardio-vascular.
  • Regula las tasas de hidratación de la piel.
  • Ayuda a luchar contras la imperfecciones cutáneas.
  • Atenúa las arrugas y las manchas pigmentarias.
  • Mejora las cicatrices.
  • Previene las vegetaciones.
  • Refuerza las uñas y estimula su crecimiento.
  • Previene la caída del cabello.


La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Los imprescindibles de belleza.



Desengañémonos, los mayores delatores de la edad son la pérdida de hidratación y firmeza. Especialmente en el cutis, que está permanentemente expuesto a la polución y las inclemencias del tiempo, expresa nuestra emociones, y sufre de un modo más evidente las vicisitudes de nuestras vidas.
En el rostro podemos ver las huellas del tiempo, de las alegrías y sobre todo de las penas. Las huellas del estrés, de la falta de tiempo, de la falta de vida con los nuestros.

Y en la publicidad, los medios de comunicación, los personajes públicos, etc, podemos ver la presión por no envejecer, o al menos tratar de ocultarlo, especialmente el género femenino.
Muchas mujeres sufren intensamente la pérdida de aquel rostro lleno y saludable que solía mirarlas desde el espejo. Rostro al que, por aquel entonces, veían lleno de defectos.

Tal vez el aspecto físico no sea algo tan superficial ni poco importante. Uno conoce la imagen que le mira desde el espejo, vive con y confía en esa persona, es la versión de sí mismo que muestra al mundo. Y cuando a uno le gusta ésa persona, se siente a gusto consigo mismo, es más feliz.

Y cuando uno es más feliz, también tiende a ser más amable con los demás, consiguiendo en respuesta un trato en general más amable a su vez, y retroalimentando el propio bienestar. O cómo la alegría es contagiosa.

Disertaciones y teorías personales aparte, lo cierto es que la mayoría deseamos ofrecer nuestra mejor cara al mundo, y para ello hay algunos nutrientes que nos pueden ayudar.

Quizá uno de los más básicos sea la vitamina C. Ya hemos hablado anteriormente de su importancia como precursor del colágeno (artículo anterior) cuya progresiva pérdida se traduce en el descolgamiento de la piel. Pero es que además la vitamina C le aporta luminosidad, confiriéndole un aspecto más lozano.

Otro de los básicos es la vitamina E, ya que ayuda a recuperar la hidratación y por tanto la elasticidad. Claro que la hidratación debe empezar siempre por lo obvio. No debemos olvidar nunca la importancia de cubrir las necesidades diarias de agua. Y que un cuerpo con carencias termina inhibiendo el reflejo de la sed (no "sintiendo" sed), y viviendo en un estado permanente de deshidratación.
A este respecto, en la fase de mantenimiento, el germen de trigo es un buen aliado, precisamente por su aporte de vitamina E. Como alimento diario, nos aporta además otros nutrientes interesantes, cómo los ácidos grasos. No olvidemos tampoco los piñones y su alto contenido en ésta vitamina.

El silicio es otro de los aliados en la elasticidad y firmeza, y no sólo en nuestro interior. Sus efectos son mucho mejores que los de cualquier crema reafirmante, y nutre nuestros tejidos de sostén al ser esencial para la formación de fibras. Además, devuelve el brillo y la vitalidad al cabello, que sufre el paso del tiempo casi tan ostentosamente como el rostro. A nivel alimentario, se obtiene sobre todo de los vegetales de hoja verde y las bayas silvestres, conocidas como frutas del bosque.

Por supuesto, no podemos olvidar los famosos antioxidantes. Si el envejecimiento es una degeneración debida, principalmente, a la oxidación, resulta obvio que pueden ser grandes aliados. Como alimento, las bayas de goji nos aportan un buen puñado diario de antioxidantes, además de muchos otros beneficios. Y no debemos olvidar el magnífico apoyo que nos brinda el té verde, con su alta concentración de catequinas.

Ya sabemos que la piel también necesita otros nutrientes, como ácido hialurónico, omega 6, etc... pero la intención de este artículo es simplemente nombrar los principales. Como resumen, una alimentación rica en fruta y verduras, grasas vegetales (aportando bioflavonoides, fibra, omegas, nutrientes varios) y con escasez de alimentos de origen animal, azucarados e industrializados (que generan acidificación, atasco hepático, gasto energético y nutricional extra para procesarlos) conlleva una mejor salud, y por tanto mejor aspecto físico, menos deterioro y mayor energía.


María Álvarez Untereiner.



La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

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