jueves, 14 de julio de 2016

Mima tu corazón y él cuidará de ti

Las bases de una nutrición cardiosaludable


Hablar del corazón y de sus enfermedades era la cuestión de salud que más miedo nos producía antaño. Sin embargo, hoy las palabras "colesterol", "triglicéridos" o "hipertensión" se han convertido en términos habituales en nuestras conversaciones sociales. ¿Además de hablar de cifras y fármacos, hay algo que podamos hacer para mejorar la salud de nuestra sistema cardiocirculatorio? Sí, y mucho. 


El corazón es la bomba que impulsa el preciado líquido que nos da la vida: la sangre. Ellas es la encargada de repartir oxígeno y nutrientes a todas las células a través de la doble circulación sanguínea, arterial y venosa. El corazón bombea 10.000 litros de sangre diarios (el equivalente a un camión-cuba lleno de gasolina) y el conjunto de vasos sanguíneos que se extienden hasta el último rincón de nuestro organismo alcanza 100.000 km de longuitud.

Se ha trabajado muchísimo en el mantenimiento de la salud cardiovascular y por supuesto la nutriterapia, con su base biológica y bioquímica, ha contribuido a ello, descubriendo aspectos muy controvertidos que hace unos años ni imaginábamos.


COLESTEROL Y TRIGLICÉRIDOS
Colesterol
Hace tiempo que los buenos médicos de familia nos decían que en edades "medias" (20-55 años) un colesterol aceptable es de 200 mg/dl más la edad que se tenga.
Pero recientemente hemos ido viendo bajar dichos "valores de normalidad" desde los 220 mg/dl que muchos recordamos a los 180 mg/dl de algunos laboratorios. Sin embargo, la biología molecular ha encontrado otras cosas a tener en cuenta:
  • La cantidad de colesterol (de cuyo transporte se encargan las lipoproteínas), en especial de la lipoproteína de baja densidad (LDL) aterogénica (que es la que se deposita y obstruye las arterias) que tenemos en la sangre, no es tan importante como la cantidad de colesterol que se oxida, ya que éste es el que se deposita en las arterias. Por eso hay que hacer una valoración especial de la apolipoproteína B que nos mide el colesterol LDL oxidado.

  • Por su parte, los triglicéridos son grasas transportadas directamente por otras lipoproteínas desde el intestino denominadas quilomicrones. Sus valores de normalidad se encuentran entre 40 y 170 mg/dl.

  • Algunos aminoácidos como la metionina, la arginina, la creatina y la cisteína pueden ver pervertida su correcta utilización a causa de una pertinaz oxidación de sus moléculas hacia un metabolito denominado homocisteína. Este metabolito se acaba convirtiendo en cistina aterogénica que se deposita en las arterias inflamándolas o obstruyendo el paso de la sangre.
    Se dice que la pared arterial (endotelio) en contacto con la sangre debería ser como "una pista de hielo" para que la sangre se deslizase delicadamente sobre ella. La homocisteína convierte el endotelio arterial en un tejido "tipo velcro" al que se van adhiriendo todo tipo de cuerpos sanguíneos, como es el caso de los monocitos (un tipo de células defensivas) que al quedar enganchados inflaman la pared.

Dieta y algo más
Entre las causas de los niveles altos de colesterol y de los triglicéridos está una dieta rica en productos de origen animal (especialmente carnes), el sedentarismo y la falta de actividad física, el estrés físico, emocional o laboral, una predisposición genética, pero también subcarencias en vitaminas del complejo B (especialmente B6) y en vitamina C y bioflavonoides, y la presencia de metales pesados y tóxicos varios que van endureciendo (aterosclerosis) la pared arterial.


Complementos nutricionales recomendados

  • Fitoesteroles: su estructura química se parece tanto al colesterol que ambos entran en competencia por sus receptores, con lo que la absorción de colesterol es menor.

  • Levadura de arroz roja (LRA): el principio activo de esta levadura es la monocolina (Monascus purpureus), de acción parecida a la simvastatina, pero con una eliminación hepática light.

  • Complejo B: muchas de estas vitaminas actúan como coenzimas en el interior de la célula con carácter metildonante. Los grupos metilo (CH3) tienen un marcado tropismo por la depuración celular. De entre las vitaminas B, son especialmente importantes en la síntesis de colesterol la B3 y la B6

  • Antioxidantes mayores: selenio. más vitaminas A o carotenoides, C y E.

  • Ácidos grasos de la serie omega 3 (DHA y EPA): inhiben las prostaglandinas de tipo inflamatorio PGE-2 a favor de las antiinflamtorias PGE-1 y PGE-3. 
    Los omega tienen la función, además, de volver a flexibilizar las arterias, con lo que la circulación se renueva.

  • Germen de trigo: es rico en vitamina E, con grandes ventajas circulatorias.

  • Lecitina de soja: contiene gran cantidad de fosfolípidos, que ayudan de una manera especial a la fluidificación de las membranas celulares. Posee una acción selectiva sobre las lipoproteínas que transportan el colesterol LDL.

  • Plantas antiateromatosas: ajo, granada, alfalfa.

  • Fibra dietética soluble: posee el efecto de atrapar y arrastrar grasas a nivel intestinal. Las más aconsejables: semillas de lino, plantago, glucomana, nopal, salvado de avena o el chitosán de los caparazones de crustáceo.


ENFERMEDADES DEL CORAZÓN

Agregación plaquetaria
Las principales cardiopatías son angina de pecho e infarto de miocardio, que, estadísticamente, constituyen la primera causa de fallecimiento en las sociedades industrializadas. Entre las causas de las cardiopatías, podemos destacar, en primer lugar, las que son factores predisponentes, como la hipertensión, obesidad, síndrome metabólico, estrés, tabaco, alcohol, exceso de sal, sedentarismo, dieta inapropiada y las emociones negativas.
Y, en segundo lugar, las que son causa directa, como la agregación plaquetaria, un fenómeno perverso en nuestra circulación que tiene que ver con las plaquetas de la sangre que se agolpan contra el endotelio arterial obstruyéndolo.

Complementos nutricionales recomendados
  • Ácidos grasos de la serie omega 3 (EPA-DHA)

  • L-carnitina: es un aminoácido que ayuda a transportar los ácidos grasos a las células. Se comporta como un protector del músculo cardíaco.

  • L-taurina: es un seudoaminoácido que regula el equilibrio dieléctrico de las membranas celulares del músculo cardíaco.

  • Coenzima Q-10: es la enzima antioxidante por derecho propio, la que mejor protege la oxidación de las células musculares del miocardio.

  • Enzimas proteolíticas (bromelaína, papaína, actinidina...): previenen la formación de trombos (isquemia). Tomadas fuera de las comidas previenen la inflamación y ayudan a evitar la agregación plaquetaria.

  • Antioxidantes: vitamina A o betacarotenos, vitaminas E y C, selenio, cobre, zinc, resveratrol y antocianósidos evitan el deterioro del músculo cardíaco.

  • Magnesio y vitamina B6: van a prevenir los espasmos. Hay estudios realizados en Israel que demuestran que en caso de una angina de pecho, si se inyecta una solución de sulfato de magnesio, un ataque de 15 minutos se acorta a menos de 1 minuto.

  • Fitoterapia sinérgica: el espino blanco (Crataegus oxyacantha) es un gran regulador del latido cardíaco (también en arritmias; extrasístoles, etc.); los flavonoides del muérdago (Viscum album) le confieren efecto hipotensor y cardiotónico, y el ajo (Allium sativum) es hipotensor y vasodilatador.

HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Ha sido denominado el "asesino silencioso" por cuanto, sin anunciarse con síntoma alguno, precede a infartos, embolias, daños renales y otros problemas graves

Como es sabido, los niveles normales en el hombre son 12/8 mmHg, mientras que en la mujer siempre debería estar por debajo de estas cifras, considerándose que una tensión arterial de 14/9 mmHg es ya sospechosa, y que ya se habla de hipertensión si es superior.

Entre las causas de hipertensión arterial, además de una predisposición genética en la llamada hipertensión esencial, destacan el estrés físico, emocional o laboral y los malos hábitos dietéticos, tales como un consumo excesivo de sal, azúcar refinada, té, café, grasas saturadas, proteínas especialmente las animales (carnes rojas), tabaco y alcohol.
Una dieta pobre en calcio, magnesio, potasio y fibra dietética también puede contribuir a la hipertensión, así como los metales pesados; fármacos como los corticosteroides, que provocan retención de agua; enfermedades renales y suprarrenales, y aterosclerosis.

Complementos nutricionales recomendados
  • Omegas 3 y 6 correctamente balanceados (los estudios proponen 6 EPA:1 GLA, o bien 12 EPA:1 GLA).

  • Antioxidantes mayores: selenio, vitaminas A, C y E.

  • Protectores del músculo cardíaco: L-carnitina, coenzima Q-10 y L-taurina.

  • Calcio, magnesio, potasio (2:1:1): el complejo B es una fuente de coenzimas fundamental para la creación de energía a través del ciclo de Krebs.

  • Fitoterapia: olivo, espino blanco y muérdago.



ANEMIA

La anemia se define como una disminución en el número de hematíes o ertrocitos (glóbulos rojos) de la sangre. Las dos modalidades de anemia más conocidas son:
  • La anemia ferropénica: es consecuencia de una escasa hemoglobina (en el hombre, inferior a 13 g/dl, y en la mujer, inferior a 12 g/dl). Este descenso tiene lugar debido a un empobrecimiento en hierro de la sangre.

  • La anemia perniciosa: se debe a un bajo hematocrito que tiene su origen en la falta de absorción de la vitamina B12. Puede haber una reducción total o parcial del llamado factor intrínseco de Castle, que es un sustrato que en las personas sanas está presente en el intestino y les permite incorporar dicha vitamina, que, a su vez, es la que fija el hierro y permite la generación de hematíes.
    Las causas más evidentes de la anemia pueden ser las menstruaciones muy abundantes y las hemorragias de origen diverso, como las provocadas por hemorroides, fisuras anales, úlcera gástrica o duodenal, etc.
    No obstante, también puede estar causada por un especial desgaste en diversas situaciones de la vida. Como el embarazo y las situaciones de estrés, que pueden provocar la pérdida de nutrientes implicados en una correcta hemoglina, tales como el ácido fólico, el hierro, etc.

Los mejores hábitos
  • Eliminar de la dieta: xantinas (café, té, etc.), lácteos (pueden introducir intolerancia gastrointestinal, origen de pequeñas hemorragias inadvertidas) y antiácidos para las gastritis o úlceras, ya que al provocar carencia de ácido gástrico hacen que el hierro no se absorba adecuadamente.

  • Aumentar el consumo de nutrientes con hierro y folatos: algo de carne roja (que dispone de hierro-hemínico, mucho más absorbible que el hierro de origen vegetal), huevos pasados por agua, levadura de cerveza y germen de trigo. Las algas son ricas en hierro y ácido fólico.

  • Si eres vegetariano, incluye en tu dieta diaria: algas, levadura de cerveza, germinados, comprimidos de alfalfa, melaza de caña de azúcar, licuados de remolacha, acelgas y espinacas,etc., y no tendrás problemas.


Complementos nutricionales recomendados
  • Hierro: especialmente en forma quelada, que es como el organismo reconoce los minerales y los incorpora a las células. Al menos serían necesarios 20-30 mg/día como mineral elemental.

  • Cobre: es otro mineral que, en muy pequeñas cantidades, debe acompañar al hierro, pues constituye su contrapunto para una correcta absorción. Sólo 2-4 mg/día.

  • Complejo B y especialmente B9, o ácido fólico (su carencia favorece la hinchazón y enrojecimiento de la lengua) y B12 (fundamental en la anemia perniciosa).

  • Vitamina C: el contrapunto esencial para la absorción del hierro.

  • Comprimidos de alga espirulina, alfalfa y levadura de cerveza, muy ricas en hierro y complejo B.


VARICES Y HEMORROIDES

Ambas alteraciones tienen un origen común: la dilatación excesiva de las paredes venosas que desemboca en dilatación en cordones y venas varicosas, o bien en prolapsos de los plexos hemorroidales.
Hay que prevenir especialmente las úlceras varicosas y las tromboflebitis.

Entre sus causas, destacan las genéticas, las posturales (se les llamaba la enfermedad de los panaderos, obligados por su trabajo a estar de pie y con mucho calor), el estreñimiento crónico, la obesidad, la ancianidad (porque la matriz celular pierde colágeno con el paso de los años), final de embarazo, subcarencias en vitaminas o ácidos grasos.


Los mejores hábitos
  • Aumentar el consumo de frutas, hortalizas, cereales integrales, ácidos grasos poliinsaturados, agua y zumos naturales.

  • Eliminar: grasas saturadas y proteínas animales, frituras, azúcar y alcohol.

  • Evitar especialmente: estar de pie, estreñimiento y obesidad.

  • Otras: piernas levantadas (en la noche al menos 15 cms), drenaje linfático, chorros de agua fría al final de la ducha, medias compresivas,etc.

Complementos nutricionales recomendados
  • Enzimas proteolíticas (bromelaína, papaína, actinidina,etc.): son reforzadoras de la pared venosa y previenen la formación de trombos.

  • Ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (EPA) y omega 6 (GLA): evitan la agregación plaquetaria y el acúmulo de colesterol.

  • Antioxidantes mayores: el selenio y las vitaminas A, C y E previenen el deterioro de la matriz venosa. La vitamina C sinergiza con los bioflavonoides (rusco) y antocianos (arándano azul).

  • Minerales de apoyo: calcio, magnesio, potasio (proporciones 2:1:1).

  • Flavonoides como los de la corteza de naranja, arándano azul o mirtilo, grosellero negro, castaño de Indias y rusco.


Información facilitada por Santiveri




La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

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