jueves, 23 de marzo de 2017

Candida Albicans y alimentación

Candida Albicans es un hongo que vive normalmente en los seres humanos como parásito, al igual que miles de bacterias y otros micro-organismos que habitan en nuestros cuerpos. Cuando el sistema inmunológico pierde su eficacia por cualquier motivo, el hongo puede crecer exageradamente y causar una infección grave. Nuestra alimentación puede prevenir su desarrollo negativo.


En principio, el hongo Candida Albicans puede afectar a todas las zonas de la piel, así como a las membranas mucosas, pero prefiere lugares húmedos y calientes. Por ello son muy comunes las infecciones por Candida en el sistema digestivo, y los órganos genitales.

Las dietas modernas altas en azúcares refinados y productos procesados, es uno de los factores contribuyentes a esta excesiva proliferación.
Hay que centrarse en varios puntos:

  • Reestablecer un equilibrio de la flora intestinal.
  • Reforzar el sistema inmunitario.
  • Eliminar la proliferación de hongos.

Para ello eliminaremos una alimentación con productos extremos, que produzcan un pH ácido en la sangre, que sean dulces intensos (azúcares refinados), o de consistencia pegajosa.

Eliminar//Reducir

  • Todos los productos que contengan levaduras, fermentos, azúcar e hidratos de carbono (especialmente refinados).
  • Alimentos ricos en azúcares naturales, como las frutas y sus zumos.
  • Todos los endulzantes desde el azúcar, la miel, endulzantes de cereales, maíz, remolacha... (los hongos proliferan en un medio azucarado).
  • Las bebidas alcohólicas fermentadas (cerveza, vino, sidra...)
  • Todos los horneados que contienen levadura, pastelería...
  • No consumir alimentos ahumados o procesados, ya que todos contienen azúcar y levaduras.
  • Todos los productos lácteos.
  • Toda clase de champiñones.
  • Todos los productos derivados del trigo. Incluyendo el seitán.
  • Bebidas estimulantes (café, té...) y las azucaradas.
  • Cacahuetes y frutos secos tostados y salados.
  • Todas las grasas animales y saturadas.
  • Aliños: vinagres, mostaza, pickles/encurtidos, mahonesa, aderezos para ensaladas...

Tomar

  • Cereales integrales (en muy poca cantidad), especialmente: arroz, mijo, quínoa, trigo sarraceno. Evitar todos los demás.
  • Leguminosas (poca cantidad), especialmente azukis o lentejas.
  • Toda clase de verdura. A excepción de las que contienen fécula (patatas, boniatos...) Verduras especialmente recomendadas: puerros, cebollas, coles, apio, nabos, rabanitos, daikon, verduras de hoja verde (berros, brócoli...), mucho ajo...
  • Proteina, utilizar pescado, poca cantidad de leguminosas, tofu fresco (cocinado al menos 30 minutos). En caso de mucha debilidad tomar de tanto en tanto, huevos y pollo de buena calidad.
  • Tomar variedad de algas en cada comida.
  • Utilizar poco aceite: sésamos, girasol, oliva.
  • Si se desean galletas, utilizar galletas de arroz, un poco de pan alemán (sin levadura) cuando los síntomas se mejoren.
  • Utilizar un buen preparado de Acidophilus, para restablecer el equilibrio en la flora intestinal.
  • Utilizar umeboshi y ajo a diario. Aunque umeboshi sea una fermentación, su naturaleza es muy diferente a las demás.
  • Beber a menudo infusión de romero o de tomillo (sin endulzar).

Información facilitada por Montse Bradford.


La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.


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