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jueves, 13 de febrero de 2014

Sintiendo el invierno

        ¿SE SIENTE MÁS EMOTIVO ESTOS DÍAS?


Así es el invierno, un tiempo más sensible y orientado hacia el interior. La Naturaleza está en su estación de descanso, callada, retirada, profunda en la tierra y las raíces, preparándose para la primavera. También usted puede estar a más profundidad dentro de sí mismo, buscando la recuperación, el descanso, reflexionando, y siendo más consciente de sus sentidos. Cuando el clima frío y húmedo (nieve, lluvia o niebla) del invierno le congele hasta los huesos, busque el calor interior y pase más tiempo en casa con la familia y los amigos.
El 21 de diciembre es la fecha del solsticio del invierno, el primer día de la estación y el día de la noche más larga. A partir de entonces irá habiendo más luz. El invierno parece ser un tiempo para estar activo con el fin de mantener caliente su cuerpo y su energía en movimiento; también es el momento de obtener mucho descanso, buenos alimentos, relajación y sueño. El tiempo de soñar es muy importante para recuperarse.


                          Elemento agua


De acuerdo con el sistema chino de los cinco elementos, el invierno está relacionado con el elemento agua. ¿Se da cuenta de que en el planeta ha habido la misma cantidad de agua desde el principio?. La energía no puede crearse ni destruirse: sólo transformarse. El agua está en el aire, sobre la tierra y dentro de ella, y constituye una importante parte de toda la materia viva. Este líquido es muy adaptable, toma la forma de su contenedor y cambia de forma con el calor y el frío: Sirve de apoyo a su cuerpo, tanto cuando la bebe como cuando va sobre ella en una barca o nadando.



El agua es el medio esencial de su cuerpo, a través del cual pasan todas las cosas. Este líquido de la vida es importante para funciones como la circulación de la sangre, que lleva calor y nutrición a través del cuerpo; el líquido linfático, que ayuda a procesar y eliminar los desperdicios y permite luchar contra las infecciones y otros agente extraños; y para el flujo de la orina, la saliva, el sudor, las lágrimas y los flujos sexuales.



Cuando se vive cerca del mar se pueden ver sus estados siempre cambiantes y experimentar su poder, su fluencia, su violencia potencial y su paz: El agua puede ser caliente y amorosa, o fría y amenazante. Es nutritiva, refrescante y vigorizante. Observando este elemento, se puede entender la analogía entre el cuerpo humano y el planeta Tierra. Ambos están compuestos en un 70-80% de agua. De hecho, el agua de mar es casi idéntica al plasma sanguíneo: El agua es el sistema circulatorio de la tierra: Las nubes, la nieve de las montañas, los lagos, ríos, corrientes y océanos forman parte de esta circulación acuosa.


El invierno es la estación en la que domina más este elemento. La vejiga y los riñones, que tratan el agua del cuerpo, son los órganos relacionados con él y la estación invernal.
El poder del invierno es profundo y yin. Es un tiempo de conservar la energía y los recursos y de no desperdiciar la energía activa y centrífuga (yang). Necesita cuidados especiales en la forma de nutrición, calor y descanso.


El clima asociado con el elemento agua es frío y, apropiadamente, su dirección es el norte: Los riñones se nutren con el clima frío, pero la frialdad o humedad extrema puede dañarlos. Deben mantenerse calientes y secos, pues esos días fríos y húmedos pueden producirnos dolor o tirantez extremos, especialmente en la espalda.


El sabor o gusto asociados con el elemento es el salado: En realidad, la mayor parte del agua es salada; incluso en nuestro cuerpo, el agua contiene muchas sales minerales. Las personas a las que el gusto salado les gusta en exceso o les disgusta profundamente tienen un desequilibrio del elemento agua. Si se toma sal en exceso se crea un deseo de agua y se pueden dañar los riñones. El exceso de sal “dañará la sangre”, y la sangre está relacionada con el elemento fuego  y el corazón, que afecta directamente a los riñones.


También en la medicina occidental se considera que el exceso de sal es causante de la retención de agua, la tensión alta y los problemas cardiacos y renales.


El elemento agua puede estar relacionado con las emociones en general, pero el desequilibrio emocional específico asociado con el agua es el miedo. Este puede manifestarse en la forma de fobias específicas; como una ansiedad general ante la vida; o una paranoia o negatividad, en la que siempre se espera lo peor. El miedo puede ser causa o consecuencia del desequilibrio del agua. Una enfermedad que afecte a la vejiga o a los riñones es capaz de generar un sentimiento de miedo; y el miedo mismo puede dañar a esos órganos, según dice el sistema chino.


 En los períodos de excitación o de cambio, el que tiene un desequilibrio del agua puede reaccionar con temblores; este temblor representa una liberación de las tensiones y la energía del miedo: Y aunque el miedo es capaz de bloquear la expresión del amor, el amor y la confianza pueden transmutar el miedo.


Las orejas son el órgano sensorio asociado con el elemento agua, por lo que su sentido es el oído: Recuerde que el agua es el elemento receptivo, que escucha el sonido y está abierto a la entrada de energía. Es interesante que las orejas y riñones tengan una forma similar, como el embrión humano. El embrión, y más tarde el feto, crece en un medio acuoso, a través del cual viaja el sonido hasta sus orejas en desarrollo. Según la MTC, los problemas de las orejas o de la audición pueden ser un reflejo de la desarmonía del elemento agua.



                           
Dos asociaciones adicionales del elemento agua son el sonido del gemido y los huesos del cuerpo. El gemido proviene del interior profundo, y sus sobretonos en la voz pueden indicar un desequilibrio del elemento. Los huesos y la médula ósea son partes del cuerpo gobernadas por él; ello incluye a todos los huesos: cráneo, extremidades y columna, así como los dientes y la médula (los contenidos del interior del hueso, donde se producen células que son utilizadas para el crecimiento y renovación de nuestros cuerpos)



Se dice que los riñones gobiernan el almacenamiento de fuerza de vida en los huesos y la médula: La gente con problemas óseos puede tener un desequilibrio de agua, mientras que un elemento acuoso saludable mantiene la forma de los huesos.



El elemento agua está relacionado también con los órganos y funciones sexuales: gobierna sobre los órganos genitales y reproductores, y sobre los orificios uretrales y anales. También está relacionado con las secreciones sexuales y urinarias. La salud del elemento agua afecta a la fluencia de energía durante el acto sexual y la salud de la función reproductora. Los líquidos sexuales ayudan a lubricar y proteger al esperma y  al óvulo. Algunos problemas relacionados con estos, como la impotencia o la infertilidad, pueden estar relacionados con un desequilibrio del elemento. El exceso de sexo y la congestión resultante, así como la falta de expresión de la energía sexual, puede afectar a los riñones y  al equilibrio del elemento agua. Las relaciones sexuales saludables necesitan que se dé y se reciba, yang y yin, por parte de ambos.

Extraído del libro "La Salud y las Estaciones" del  Dr. Elson M. Haas  Ed. Edaf

jueves, 6 de febrero de 2014

Agua de Benassal, manantial de salud


   Un poco de historia:
   Ya desde el duque de Vendôme, quien a mitad del siglo XVIII mandó abrir camino hasta Fuente En Segures para avenir su carruaje, hasta la popularización de sus propiedades minero medicinales por parte del Doctor Puigvert, Agua de Benassal ha escrito sus páginas con tintes de la tradición, la elegancia y el saber hacer del ayer. Aún hoy, miles de veraneantes acuden cada año hasta el manantial Fuente En Segures para beneficiarse de sus excepcionales propiedades.

   Declarada minero medicinal por R.O. en 1928.

  Agua de Benassal disfruta de una equilibrada y excepcional composición química, oligometálica de mineralización débil, rica en calcio y bicarbonato.

   Desde 2005, la gestión del manantial Fuente De Segures es llevada a cabo por parte de la empresa Agua de Benassal S.A., sociedad participada al 100% por el propio Ayuntamiento.

   Agua de Benassal goza de nueva planta embotelladora estrenada en 2003.

   Calidad integral: Llueve, filtra, emerge, se embotella y comercializa, manteniendo su pureza original.

   Salud: Tiene grandes valores terapéuticos, destacando sus propiedades diuréticas y su idoneidad para afecciones de riñón.


    Exclusividad:
    El ITQI de Bélgica, compuesto por mas de 100 chefs y sommeliers, la ha calificado como una de las mejores aguas minerales naturales a nivel internacional, obteniendo la máxima puntuación durante cuatro años consecutivos y el máximo galardón a la calidad, el Crystal Award.

    El sello de Oliver Rodes certifica la calidad íntegra del agua en todos los procesos.


   El Aula Internacional de Catadores, AULINCAT y Radio Turismo, ha premiado a Agua de Benassal con la única medalla de oro en la Cata Nacional Extraordinaria de aguas minerales celebrada en Termatalia.



   Ficha técnica:
  • Familia: Agua mineral natural
  • Tipo: Media dureza 24,9º F
  • Temperatura de emergencia: 10,5 grados PH 7,5
  • Estilo: Mineralización débil
  • Análisis sensorial: Agua con grandes propiedades diuréticas. Beneficiosa para personas con hipertensión arterial, problemas cardíacos y afecciones renales. Agua oligometálica, con poca cantidad de metales disueltos.


   Principales propiedades corroboradas por la Universidad de Valencia:
   Oligometálica y de mineralización débil.
   Componentes mayoritarios bicarbonato, calcio, y bajo contenido en sodio. 

       Conclusiones:
  • Ideal para conseguir una hidratación saludable, incluso para grupos sensibles como embarazadas o niños
  • Concentraciones bajas en nitritos, aluminio, arsénico, y otros componentes minoritarios que podrían dar lugar a toxicidad a largo plazo.
  • Composición ideal para no aumentar la presión arterial y proteger así frente a problemas renales y cardiovasculares.
  • Óptima composición para minimizar la formación de cálculos renales mas frecuentes (oxalato cálcico, cistina, ácido úrico)
  • Efectos digestivos positivos, así como efectos diuréticos.

         
Información cedida por "Agua de Benassal S.A."

  

jueves, 23 de enero de 2014

Alimentación y estrés

     Hoy queremos compartir con vosotros el nuevo artículo de nuestra compañera Deva Camino Monteserín. Esperamos que os sea de utilidad en estos tiempos de prisas que vivimos. Un saludo y ¡Feliz fin de semana!    

                    LA ALIMENTACIÓN Y EL ESTRÉS         
      
          Hola de nuevo, a los miembros de ACCU y a los que simplemente os acercáis a estas páginas con la intención de aprender y entreteneros. Permitidme  comenzar agradeciendo una vez más a ACCU su confianza y su espacio para que pueda escribiros estas líneas, que tienen la intención de que juntos podamos conocer un poco más sobre aquello que a nos atañe a todos, la búsqueda de la salud. Aprovecho aquí para recordaros que según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la salud no es tan solo la ausencia de enfermedad, sino un estado de bienestar completo a nivel físico, mental y social… Ahí es nada y en ello estamos, así que mucho ánimo para todos.

             Hoy hemos decidido hablar del estrés y la alimentación, como sabéis el estrés es el origen de diversas patologías, pudiendo además exacerbar otras muchas, entre ellas las EII, por eso cualquier herramienta que empleemos para controlarlo es bienvenida y más en esta época del año. Para la mayoría han terminado ya las vacaciones, los días soleados, el descanso… un largo curso nos queda por delante. Deberemos por tanto afrontar nuevos retos y, muy a menudo, elevadas cargas de responsabilidad, trabajo, apretados horarios… que mejor momento que éste para abordar este tema.

          Haciendo un poco de memoria recordaréis que en el artículo anterior hablamos de que pequeñas dosis de estrés son adecuadas para afrontar diversas situaciones del  día a día. Mejora nuestra atención, nuestros reflejos, nuestra rapidez… sin embargo un estrés continuado, como el que encontramos en las sociedades modernas, resulta muy perjudicial para nuestra salud: para nuestro corazón, nuestro cerebro, nuestro intestino, nuestro estómago, nuestros músculos,…

Figura 1. El estrés afecta de manera determinante a nuestra salud.

         Resumiendo mucho lo que dijimos en aquel artículo existen dos hormonas que desencadenan los mecanismos de respuesta al estrés: la adrenalina que predomina en el estrés agudo y puntual, y el cortisol, que predomina en situaciones de estrés prolongado o crónico y  cuya presencia constante trastoca nuestra salud en muy diversos ámbitos: aumenta las probabilidades de diabetes, de obesidad, la oxidación,…

          Nuestro sistema nervioso frente a las situaciones que la persona percibe como estresantes da la señal a las glándulas endocrinas para la secreción de esas hormonas al torrente sanguíneo. Como sabéis las circunstancias causantes de estrés varían según el individuo, pues muchas dependen en buena medida de su percepción, y ese es también un campo muy importante a trabajar. Fortaleciendo por ejemplo nuestra autoestima disminuiremos las fuentes de estrés, pues estados que antes nos alteraban serán percibidos con menor inquietud y no desencadenarán la liberación de dichas hormonas.

         Lo que es menos conocido es que nuestra alimentación influye también de manera determinante en la producción del cortisol. Cuando nos alimentamos damos a nuestro organismo diferentes nutrientes, con los que las células deben acometer una infinidad de tareas para que todo en nuestro interior funcione correctamente. Uno de esos nutrientes es la glucosa, que se obtiene directamente del azúcar o de preparados industriales como el jarabe de glucosa y la dextrosa, que actualmente se añaden, por desgracia, a multitud de alimentos. Se consiguen también, previa digestión, de los glúcidos complejos (Hidratos de carbono), estos se encuentran en la patata, los cereales,  la yuca …. Recordad que los cereales son consumidos de muy diversas formas: pan, arroz, galletas, pasta, bollería… Todos estos alimentos, y otros, terminan por transformarse en buen a medida en glucosa.

          ¿Y qué  tiene que ver la glucosa con el estrés? Pues sí que tiene que ver, pero vayamos por partes.  Cuando la glucosa llega a sangre el páncreas secreta la hormona insulina, podemos decir de forma simplificada que ésta es la encargada de que la glucosa entre en las células, y éstas la utilizarán como combustible para realizar sus funciones, también en el cerebro.

         Si hay mucha glucosa en sangre (Glucemia elevada), lo que sucede si ingerimos los alimentos antes mencionados, se secreta también gran cantidad de insulina, y entonces la glucosa desaparece muy rápido de la sangre, lo que en el cerebro se traduce en falta de concentración, cansancio psíquico, embotamiento e incluso irritabilidad. La reacción hormonal a este estado es la de secretar cortisol, sí una de las hormonas del estrés,   y así se empeoran los síntomas derivados del estrés emocional.

Figura 2. Índices de glucemia e insulina en sangre por alimentos de alto índice glucémico.

          La otra reacción de nuestro organismo es la de producir una apetencia por alimentos que nos suministren azúcar de forma muy rápida para compensar su drástica disminución en sangre. De nuevo se recurre a los alimentos antes mencionados, especialmente a los que nos permiten obtener azúcar directamente: refrescos azucarados, barritas, bollería… Por lo que se repiten los mecanismos explicados y se entra en un ciclo de glucemias altas y bajas que perjudican a nuestro cerebro y a otros órganos, por ejemplo, una glucemia alta envejece nuestros vasos sanguíneos, empeora nuestra visión, agota a nuestro páncreas favoreciendo el desarrollo de diabetes tipo II, aumenta el acumulo de grasas… incrementa además por mecanismos indirectos la inflamación, reduce nuestras defensas, la memoria etc.

          Por todo esto una buena manera de disminuir nuestro estrés y el cansancio es mantener la glucemia en niveles más o menos constantes durante todo el día. Para ello es muy importante repartir la ingesta en cinco tomas,  cada tres o cuatro horas, no saltándonos el desayuno. Así evitaremos llegar con mucha hambre a ninguna de las comidas, haciéndolas siempre moderadas. La glucosa debe provenir mayoritariamente de alimentos con bajo índice glucémico: frutas, hortalizas y verduras,  ya que liberan sus  azúcares poco a poco, y deben ser introducidos ya en el desayuno. Deberemos reducir el grupo de glúcidos con alto índice glucémico (Pan blanco, pasta,  arroz…) especialmente los que contengan azúcar añadido (Bollería, galletas…) y tomarlos siempre en sus formas integrales. Los alimentos integrales  nos aportarán además vitaminas, minerales y fibras, que son imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. También es conveniente incluir en cada comida una pequeña cantidad de proteína, ya que induce la producción de otra hormona, el glucagón, que dicho a grosso modo, compensa a la insulina, a la que podemos llamar, la hormona del azúcar. Una buena forma sería empezar el día,  por ejemplo, con un poco de jamón o pavo en nuestro desayuno.

Figura 3. Tabla de índice glucémico de algunos alimentos.

          Como veis la forma en que obtengamos la glucosa es determinante para nuestras hormonas, pero hay mucho más. Otro de nuestros puntos débiles es que actualmente consumimos cantidades muy bajas de minerales y vitaminas (Micronutrientes), que son fundamentales para el sistema nervioso trabaje correctamente, ya que se vale de ellos, y por tanto son básicos para afrontar adecuadamente el  estrés cotidiano. Se sabe que actualmente ingerimos cantidades hasta 10 veces inferiores de algunos de estos micronutrientes ¿Cómo va a funcionar así nuestro cerebro? El magnesio, el fósforo, el cobalto, el potasio,… son minerales indispensables y que sin embargo pocas veces se tienen en cuenta. Los vegetales frescos, los cereales integrales y los frutos secos: nueces, avellanas, pistachos, almendras … son formas muy saludables de obtenerlos. Aprovecho también aquí para recordaros que la OMS nos recomienda, al menos, ingerir 5 raciones de vegetales diariamente.

Figura 4. Los vegetales frescos son imprescindibles en el consumo diario.

          Las importancia de las vitaminas en el estrés es también ignorada a menudo,  si bien todas son importantes, para nuestro sistema nervioso destaca el papel de las vitaminas  B. Se incluye en esta categoría a un grupo diverso de moléculas, algunas de las cuales tienden a agotarse en situaciones de estrés. De forma general  los síntomas de un consumo inadecuado de vitaminas B son fatiga, irritabilidad, apatía, tristeza, dificultades de memoria, incluso neuropatías. Pongamos un ejemplo, un déficit de la vitamina B3 no solo empeora el funcionamiento de nuestro sistema nervioso sino que produce pelagra, una enfermedad que suele manifestarse con depresión y desorientación, y que afecta también a la piel y al sistema digestivo.

          ¿Cómo podemos garantizar una cantidad adecuada de vitaminas B? Lo primero que debemos de tener en cuenta para esto es no desperdiciarlas, para ello deberíamos intentar reducir los azúcares (Sí, lamento ser pesada pero de nuevo los azúcares), ya que las vitaminas B intervienen en su metabolismo, desviándolas del resto de sus funciones. Si bien las vitaminas B se encuentran presentes de una amplia gama de alimentos, algunos como las verduras de hoja verde, las legumbres o los cereales integrales, son poco consumidos en la actualidad. Aprovecho aquí para aclarar que los cereales deben ser integrales, entre otras razones, porque en ellos se mantiene la parte que contiene vitaminas B, y que se retira en las harinas refinadas (Blancas) que  se utilizan hoy en día para la fabricación del pan, la pasta, las galletas…  Por otro lado las personas vegetarianas deberían tomar algún suplemento de vitamina B12 (Cianocobalamina), ya que la forma que los humanos utilizamos de esta vitamina no se encuentra presente en los vegetales. También sería conveniente incluir en su dieta la levadura de cerveza y fermentados asiáticos como el miso, en los cuáles  está presente esta vitamina. La cianocobalamina es fundamental para el sistema nervioso central y también para la producción de glóbulos rojos de la sangre, y su deficiencia produce debilidad, apatía, entumecimiento, anemia…

               Como estáis viendo en la alimentación es tan importante lo que debemos comer como lo que deberíamos dejar de comer, y es por ello que no puedo dejar de hablaros de los estimulantes: el café, las colas, el consumo excesivo de te… todos ellos excitan nuestro sistema nervioso, y aunque inicialmente pueda parecernos que con ellos nuestro día se hace más llevadero, la verdad es que favorecen la  irritación y el estrés. Existen personas especialmente sensibles en las que además pueden terminar provocando insomnio y adicción. Por ejemplo, debemos saber que dependiendo de nuestro tipo de metabolismo la cafeína se elimina en un tiempo u otro, pudiendo permanecer hasta 10 horas en nuestro organismo, trastocando los patrones de sueño, tan importantes para afrontar con el ánimo suficiente el nuevo día. Simplemente eliminando el café del medio día o la media tarde, en algunas personas desaparecen los problemas de conciliación del sueño.

Figura 5. Un consumo elevado de estimulantes favorece el estrés.

          Entre lo que sí podemos tomar, y que además puede sustituir a algunas de las bebidas estimulantes en estos fríos meses que nos esperan, se encuentran las infusiones. El rooibos, la menta, el té verde (con muy poca teína y muy saludable)… son tan solo algunas de las alternativas. Incluso podemos recurrir a plantas relajantes: la tila, la manzanilla, la pasiflora… Si bien debemos entender que la cantidad de principio activo que contiene una infusión no suele ser suficiente para abordar un estrés elevado o crónico. En esas situaciones lo más indicado es recurrir a un profesional que nos indique qué plantas o suplementos nutricionales nos convienen,  y en qué forma y dosis, por ejemplo un extracto concentrado de pasiflora, nos funcionará mejor que su infusión. Otra opción son las plantas adaptógenas, menos conocidas pero que optimizan las funciones de nuestro sistema nervioso sin excitarlo, resultando muy útiles tanto en las sobrecargas emocionales como físicas: la rodiola, el eleuterococo,…

          Como conclusión contaros que, aunque os pueda costar creerlo, he visto a personas reducir sus niveles de estrés tan solo con modificar sus hábitos alimentarios: 5 comidas al día, incremento de frutas y verduras, reducción de azúcares, introducción de frutos secos…  Es cuestión de planteárselo y hacerlo, no diré que sea fácil pero tampoco es muy complicado. Generalmente es mejor avanzar de manera paulatina pero constante, algunos consejos sencillos pueden ser el de introducir una pieza de fruta en la media mañana y la media tarde, consumir el pan y la pasta integral, incluir algo de ensalada en cada comida, reducir las bebidas azucaradas y los estimulantes… y poco a poco vosotros mismos notaréis los resultados.

         No quisiera dejar de mencionar en este artículo que existen otras herramientas con las que podemos combatir el estrés, si bien ya hemos hablado de ellas en otras ocasiones, creo que no está de más que recordemos algunas, como por ejemplo el ejercicio aeróbico, que además de mejorar nuestro corazón también “mejora nuestro cerebro”, reduciendo el estrés y sus efectos negativos. El contacto con el entorno natural también nos descarga de tensiones, y un buen paseo junto al mar o en una zona boscosa nos ayudará a “recargar nuestras baterías”, y esto no es solo una percepción, sino que los estudios nos demuestran que es así, por tanto no dudéis en ponerlo en práctica siempre que podáis. Tampoco debemos de olvidarnos de otras actividades como la respiración abdominal, el yoga, la meditación,…  que aunque a algunos aún puedan resultarles extrañas son muy beneficiosas.

Figura 6. Es fundamental buscar momentos que nos relajen.

          Para finalizar quisiera invitaros a reservar un poco de tiempo para vosotros y los vuestros, es una poderosa arma contra el estrés en el corto y el largo plazo, por ejemplo con vuestros hobbies: cantar, bailar, leer… o simplemente viendo esa serie que tanto os hace reír, un largo baño, o una buena charla al final del día. Cada uno tenemos que encontrar nuestra particular válvula de escape, teniendo en cuenta que ésta no debe ser nunca en sí una misma fuente de estrés, pongamos de nuevo un ejemplo: una película violenta nos entretiene pero no nos  “desestresa”,  ya que, bien sea a nivel consciente o inconsciente, desencadenará en nuestro sistema endocrino respuestas de estrés. Es algo similar a lo que sucede cuando  en medio de una discusión nos ponemos a gritar, nos aplaca en el momento pero no arregla nada, sino que lo empeora, por eso debemos ser inteligentes a la hora de elegir esos mecanismos o situaciones con las que combatir el estrés.

         Volviendo al tema central de este artículo “La alimentación y el estrés”, he de confesaros que existen otros nutrientes que nos influyen, en ésta y otras emociones, pero como considero que la información es mejor transmitirla poco a poco, para que podamos asimilarla y sobre todo ponerla en práctica, he pensado que será mejor que los abordemos en el  siguiente artículo, con el que completaremos y ampliaremos nuestros conocimientos en este campo, tan determinante para  nuestra salud.


          Espero además que os hayáis entretenido, que no me haya extendido demasiado, y sobre todo que alguna de las cosas que os he contado puedan serviros de utilidad para mejorar un poco vuestra vida y vuestra  salud. Muchas gracias a todos, cuidaros y que tengáis un feliz trimestre, hasta que ACCU haga que nos reencontremos.




miércoles, 15 de enero de 2014

La crema Budwig

EL DESAYUNO DE REY: LA CREMA BUDWING

Han dado la vuelta al mundo las aportaciones de la Dra. C. Kousmine con la medicina biológica. Un lema característico para una alimentación sana es: desayuno de Rey, comida de Principe y cena de pobre.
La riqueza alimenticia y nutritiva de esta crema está completamente demostrada siendo uno de los pilares de la dieta aconsejada por la Doctora Kousmine.



CREMA "BUDWIG"

Mezclar:
  • 4 cucharaditas de yogur o requesón (>20% materia grasa).
  • 2 cucharaditas de aceite Biolinosol (lino más girasol).


Trabajar la combinación hasta obtener una mezcla cremosa (emulsión).

La emulsión debe ser completa, para lo cual el requesón (o yogur) y el aceite deben batirse con bastante vigor en un cuenco con un tenedor.



Añadir:
  • Zumo de 1/2 limón.
  • Un plátano bien maduro o una o dos cucharaditas de miel.
  • Una o dos cucharaditas de semillas de oleaginosas crudas (lino, girasol, sésamo,


    almendras, nueces o avellanas).
  • Dos cucharaditas de cereales integrales molidos.
  • Fruta fresca a elección.


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