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jueves, 23 de agosto de 2012

Elemento tierra y su importancia en nuestro bienestar


TRANSICIONES ESTACIONALES  

 

Según la teoría de los cinco elementos, hay cinco estaciones, cuya naturaleza está relacionada con dichos elementos. El verano tardío se correlaciona con el elemento tierra.
Verano tardío

Es esa época especial entre finales de verano y principios del otoño de glorioso calor. También es un periodo importante para la preparación de cara al año de trabajo. La Naturaleza es rica y está completa, las manzanas, el maíz y las cosechas abundan; para nosotros es la vuelta al colegio o el trabajo y de hacer nuevos planes.

En el sistema chino, el centro es la dirección asociada con el elemento tierra; todos nos encontramos a su alrededor, y ella no rodea. En chino se le llama también “doyo”, que significa transición, por eso se relaciona este elemento con los tiempos del cambio de estación, que se producen cuatro veces al año ¬ no sólo en la transición verano-otoño¬ durante dos o tres semanas, en los dos solsticios y los dos equinoccios.

El verano tardío es una estación corta, pero puede ser tiempo de intensa metamorfosis en la Naturaleza y en nuestro interior.



Elemento tierra


Una cita de los antiguos textos chinos describe algunas asociaciones del elemento tierra:

El centro crea humedad; la humedad nutre la tierra; las fuerzas de la tierra crean humedad en el cielo y suelo fértil sobre la tierra. Crean el estómago y la carne dentro del cuerpo….. y la boca, y el color amarillo, y el sabor dulce…..la simpatía como emoción y la capacidad de cantar.

Una  poderosa atracción o repulsión a alguno de estos elementos, como el color amarillo o un clima húmedo, puede ser indicativo de la existencia de un desequilibrio en el elemento tierra.
Diagrama verano tardío.
Cuando domina, por ejemplo, la emoción de la simpatía o la compasión, ello también puede reflejar un problema de tierra. Otro aspecto de este desequilibrio puede ser la incapacidad de dar o recibir simpatía.

El elemento tierra nos da el poder de manifestación. La materialización del dinero por el trabajo de la mente o el cuerpo, la escritura de palabras que crean un libro, o el dibujo o la fotografía de un artista para producir imágenes visuales, son ejemplos de este proceso.
 
El elemento tierra nos proporciona también la capacidad de formar pensamientos, ideas y opiniones. Un desequilibrio de este elemento puede mostrarse mentalmente como una tendencia a la obsesión, el acudir una y otra vez a determinadas ideas o problemas, lo que en realidad puede convertirse en obstinación o tenacidad frente a la aceptación de nuevas ideas, puntos de vista o cambios de la vida. Este tipo de pensamiento puede tener un efecto adverso sobre los órganos digestivos, y producir indigestión y eructos, también asociados con un desequilibrio del elemento tierra.

Este elemento concede la capacidad reproducir el sonido del canto, y quien al hablar tiene potentemente esta cualidad, puede tener un desequilibrio de la energía tierra.

El olor asociado con este elemento es el fragante.

Como este elemento se relaciona con la ingestión nutritiva, parece apropiado que el órgano de los sentidos sea la boca, el sentido asociado con la tierra es el gusto, y el líquido corporal la saliva.
  
Podemos considerar a los labios – el “indicador” de este elemento – para conocer la salud del elemento tierra. Si hay hinchazones, grietas o peladuras, puede existir un desequilibrio de este elemento.

También la garganta se halla bajo la influencia del elemento tierra, al igual que la carne –todo lo que está entre nuestra piel y los músculos, o lo que médicamente se denomina tejido “blando” o subcutáneo--. Muchos textos chinos dicen que la tierra gobierna los músculos también, por lo que problemas como dolores o rigideces pueden ser indicativos de una función inapropiada de este elemento. Otras correspondencias del elemento tierra son el mijo, el dátil y la malva, y en carnes animales es la de vaca o buey. Es posible que estos elementos sean particularmente nutritivos del elemento tierra, y que su exceso pueda producir un desequilibrio.

El bazo y el estómago son los órganos corporales relacionados con el elemento tierra. En la medicina china, el bazo es un órgano central, tanto anatómica como fisiológicamente, y los defectos en su energía pueden afectar a todo el cuerpo. El bazo distribuye al cuerpo la energía obtenida de los alimentos. Los otros órganos dependen de él para vivir. De acuerdo con el Nei Ching, “las cinco vísceras desean el aliento de la vida que les da el bazo; él es el fundamento de la existencia de las cinco vísceras”.

El bazo gobierna la voluntad, la memoria y la capacidad de formarse opiniones; si funciona mal, puede producirse una pérdida de la “fuerza de voluntad” y una tendencia a sentirse “tonto”. Los problemas del bazo pueden ser causa de pérdida de memoria y de preocupación.

El elemento tierra se relaciona con los ciclos de la naturaleza y de nuestro interior. En las mujeres gobierna sobre el ciclo menstrual: la regularidad, fluencia y cantidad de sangre. El que estos tres factores sean buenos sugiere que el bazo está cercano al equilibrio; y, a la inversa, si hay problemas en el ciclo, como irregularidad, dolor, o sangre escasa o excesiva, ello se puede deber a que el bazo o el elemento tierra sean débiles o fuertes.
La tierra nos da fertilidad. Los problemas de esterilidad están relacionados a menudo con un desequilibrio del elemento tierra.

La filosofía china tradicional nos enseña que el estómago es el receptor de la nutrición, y toma la energía de los alimentos para que la distribuya el bazo. El estómago sensible está relacionado con las cosas “estomacales”; es decir, con la capacidad de tolerar o digerir; esto se refiere a los alimentos, pero también a otros aspectos de la vida, como los pensamientos o sentimientos. Si el estómago trabaja inadecuadamente, posiblemente estaremos mal nutridos y nos sentiremos débiles. El modo en que nos nutrimos y somos capaces de dar y recibir amos y compasión es muy importante para la salud del elemento tierra: el estómago y el bazo.

El bazo, el estómago y el elemento tierra gobiernan el centro, que nutre las cuatro esquinas de la tierra, las cuatro direcciones. El elemento tierra juega un papel importante durante los tiempos de transición y los cambios estacionales. En esas épocas es de suma importancia estar centrado (consultar articulo).


Fragmento del libro “LA SALUD Y LAS ESTACIONES”
 del autor Dr. ELSON M. HAAS, editado en Español por la editorial EDAF

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