

La llegada de cada nueva estación
produce tensión y cambio, y en esos momentos se tienen más probabilidades de
enfermar; pero la enfermedad misma proporciona la oportunidad de evaluar de
nuevo su vida. Sin embargo, si lo hace así voluntariamente, y cambia de acuerdo
con la nueva estación, puede prevenir la enfermedad. El invierno es un período
importante para sentir que sus cambios interiores están entretejidos con la
danza de su existencia.
En esta estación, la raíz de
malvavisco ( Althaea officinalis)
resulta particularmente útil para aliviar las irritaciones o inflamaciones de
riñón y vejiga. Esta raíz, hecha en infusión y tomada internamente, actúa como
diurético, incrementando el flujo de orina, y como demulcente-emoliente, lo que
significa que alivia y suaviza los tejidos corporales. Puede utilizarse
medicinalmente como emplasto para curar y mitigar las llagas inflamadas. Se
puede utilizar también interna y externamente para la inflamación de las
membranas mucosas, especialmente de la vejiga, zonas vaginales y recto, o para
los intestinos inflamados. También resulta útil para las dolencias de garganta,
pulmones y bronquios.
En invierno puede necesitar
hierbas que den calor a su cuerpo; el pimentón, por ejemplo, es un buen
estimulante natural tanto en invierno como en verano. La raíz de jengibre (Zingiber officinale) es otro buen
calorífico, pues ayuda a la circulación y aumenta la fuerza del elemento fuego.
Se hierve a fuego lento durante 15-20 minutos para hacer una infusión, o se
utiliza cociéndola. Es un tónico estimulante del estómago, incrementa la
secreción gástrica y ayuda a la digestión. Alivia los gases intestinales, por
lo que es útil para los calambres digestivos y dolores abdominales, y es también
un remedio de la diarrea. Como infusión y como compresa, se ha utilizado
popularmente para los catarros y la bronquitis, y para la amenorrea
(menstruación suprimida). Cuando se bebe muy caliente facilita el sudor, que
suele ser útil para las fiebres y catarros.



Moliéndolas y mezclándolas con agua se puede hacer un buen emplasto
para poner sobre las inflamaciones locales y forúnculos.

Las hojas jóvenes, ligeramente
vaporizadas y comidas, contienen mucho hierro, actúan como purificador de la
sangre y pueden ayudar a la reducción de
peso. La planta produce una suave reacción de picazón y enrojecimiento cuando
se utiliza externamente, acción ésta que es útil para los dolores reumáticos.

Para hacer las mejores infusiones
hay que dar a cada hierba su lugar en la totalidad. Cada hierba da su mejor
esencia a la mezcla del modo siguiente:
- Raíces duras (bardana, consuelda): hervir 20-30 minutos
- Raíces blandas (regaliz, malvavisco, jengibre): hervir 10-15 minutos
- Cortezas (canela,..): hervir 10-20 minutos
- Semillas o bayas (hinojo, fenogreco, anís, enebro): 5-10 minutos
- Hojas (menta, romero, ortiga): ¡no hervir nunca! Verter agua hirviendo por encima. reposar 20 minutos.
- Flores (hibisco, manzanilla): ¡No cocer! Añadir agua hirviendo y dejar reposar 10-20 minutos.
Fragmento extraído del libro “la Salud y las estaciones “ del Dr. Elson M. Haas publicado por la editorial Edaf
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