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jueves, 13 de marzo de 2014

Hierbas para el invierno


Durante el invierno, cuando una gran parte de la energía de las plantas está en las raíces, hervir algunas de ellas puede ser útil para las raíces de los hombres. Muchas raíces de hierbas son limpiadores del cuerpo y la sangre y fortalecedoras de sistemas específicos. Por ejemplo, la raíz de bardana es buena para los pulmones, la sangre y la piel; la raíz de consuelda ayuda a los pulmones y a los revestimientos mucosos, produciendo un efecto tónico especialmente en las paredes intestinales, incrementando el potencial de asimilación de los elementos nutritivos, proceso éste que es de singular importancia para su bienestar. No somos necesariamente lo que comemos; es más preciso decir que somos lo que asimilamos.





En invierno, como en todas las estaciones, es de vital importancia para la salud el equilibrio de las entradas y salidas de energía, en forma de alimentos, sentimientos y trabajo. Necesitamos un descanso adecuado, y dormir, relajarnos, jugar, equilibrar la actividad, la tensión y el trabajo de nuestra vida. También es importante para permanecer saludable crear y mantener la limpieza, tanto en el interior como en el exterior.
La llegada de cada nueva estación produce tensión y cambio, y en esos momentos se tienen más probabilidades de enfermar; pero la enfermedad misma proporciona la oportunidad de evaluar de nuevo su vida. Sin embargo, si lo hace así voluntariamente, y cambia de acuerdo con la nueva estación, puede prevenir la enfermedad. El invierno es un período importante para sentir que sus cambios interiores están entretejidos con la danza de su existencia.




En esta estación, la raíz de malvavisco ( Althaea officinalis) resulta particularmente útil para aliviar las irritaciones o inflamaciones de riñón y vejiga. Esta raíz, hecha en infusión y tomada internamente, actúa como diurético, incrementando el flujo de orina, y como demulcente-emoliente, lo que significa que alivia y suaviza los tejidos corporales. Puede utilizarse medicinalmente como emplasto para curar y mitigar las llagas inflamadas. Se puede utilizar también interna y externamente para la inflamación de las membranas mucosas, especialmente de la vejiga, zonas vaginales y recto, o para los intestinos inflamados. También resulta útil para las dolencias de garganta, pulmones y bronquios.





En invierno puede necesitar hierbas que den calor a su cuerpo; el pimentón, por ejemplo, es un buen estimulante natural tanto en invierno como en verano. La raíz de jengibre (Zingiber officinale) es otro buen calorífico, pues ayuda a la circulación y aumenta la fuerza del elemento fuego. Se hierve a fuego lento durante 15-20 minutos para hacer una infusión, o se utiliza cociéndola. Es un tónico estimulante del estómago, incrementa la secreción gástrica y ayuda a la digestión. Alivia los gases intestinales, por lo que es útil para los calambres digestivos y dolores abdominales, y es también un remedio de la diarrea. Como infusión y como compresa, se ha utilizado popularmente para los catarros y la bronquitis, y para la amenorrea (menstruación suprimida). Cuando se bebe muy caliente facilita el sudor, que suele ser útil para las fiebres y catarros.




Otras hierbas para la vejiga y el riñón son una baya, una semilla y una hoja: las bajas de enebro, las semillas de lino y las hojas de ortiga. El enebro (Juniperus communis) actúa como carminativo (alivia el gas intestinal) y como diurético, además de ser útil para las enfermedades vaginales y venéreas. Es buena en combinación con otras hierbas diuréticas como la “uva ursi” (gayuba). Las bayas de enebro se utilizan como preventivo de la enfermedad cuando se ha estado expuesto a ella o cuando la resistencia es muy baja. Las bayas, masticadas o tomadas en infusión, se pueden utilizar diariamente cuando se viaja `para aumentar la resistencia.



Las semillas del lino (Linum usitatissimun), hervidas a fuego lento y tomadas en infusión, son útiles para las mucosas inflamadas y en los problemas de los órganos urinarios, pues suaviza y limpia los riñones y la vejiga. 

Moliéndolas y mezclándolas con agua se puede hacer un buen emplasto para poner sobre las inflamaciones locales y forúnculos.






Las hojas de ortiga (Urtica dioica) se comen, se beben en infusión o se utilizan en un champú para los cabellos o loción para la piel. Es diurética, tónica y astringente y se considera una hierba excelente para los problemas renales, dolores de espalda o problemas uterinos. Puede utilizarla como tónico renal y como reconstituyente de la fuerza y la energía cuando se bebe en infusión.
Las hojas jóvenes, ligeramente vaporizadas y comidas, contienen mucho hierro, actúan como purificador de la sangre  y pueden ayudar a la reducción de peso. La planta produce una suave reacción de picazón y enrojecimiento cuando se utiliza externamente, acción ésta que es útil para los dolores reumáticos.




Para los problemas de riñón y vejiga, puede utilizar en combinación algunas de las hierbas mencionadas. Para las infecciones de vejiga, beba mucha infusión hecha con raíz de malvavisco, bayas de enebro y menta. Una combinación agradable para el invierno es la infusión de raíz de jengibre, semillas de lino o fenogreco y ortiga. La infusión de semillas de fenogreco constituye un buen tónico para los riñones y las glándulas suprarrenales.







Para hacer las mejores infusiones hay que dar a cada hierba su lugar en la totalidad. Cada hierba da su mejor esencia a la mezcla del modo siguiente:


  • Raíces duras (bardana, consuelda): hervir 20-30 minutos
  • Raíces blandas (regaliz, malvavisco, jengibre): hervir 10-15 minutos
  • Cortezas (canela,..): hervir 10-20 minutos
  • Semillas o bayas (hinojo, fenogreco, anís, enebro): 5-10 minutos
  • Hojas (menta, romero, ortiga): ¡no hervir nunca! Verter agua hirviendo por encima. reposar 20 minutos.
  • Flores (hibisco, manzanilla): ¡No cocer! Añadir agua hirviendo y dejar reposar 10-20 minutos.

Fragmento extraído del libro  “la Salud y las estaciones “  del  Dr. Elson M. Haas publicado por la editorial  Edaf

jueves, 6 de marzo de 2014

Dieta de invierno

Cuando llega el invierno es preciso ajustar la dieta de nuevo; como le clima es más frío, necesitará unadieta que produzca más calor. Los días son más breves y tiende a realizar menos actividad física, consumiendo así  menos calorías que durante el período más activo del verano. Si no quiere ganar demasiado peso, no incremente mucho la ingestión de alimentos. Una dieta compuesta principalmente de carbohidratos complejos y proteínas producirá el calor que necesita y quizá le haga ganar unos kilos, pero incluso con una actividad moderada debe mantenerse en buena forma hasta que llegue la primavera y pueda volver a desintoxicarse y aligerarse.



Hay menos frutas, y a no ser que viva en un clima tropical sólo constituirán una pequeña parte de la dieta de invierno: puede comer vegetales diariamente, algunos en ensalada y otros cocidos, al vapor  o al horno. Los alimentos fritos o salteados van mejor con la dieta de invierno que con la de las otras estaciones, aunque el hígado tiene dificultades para enfrentarse a una cantidad excesiva de aceite calentado. También es conveniente tomar de cuando en cuando un guiso de legumbres. Las sopas de verduras, especialmente en un día frío o húmedo, son nutritivas, caloríficas y fáciles de digerir. Como las plantas de la naturaleza se encuentran en sus partes más profundas, son especialmente adecuadas para la dieta de invierno las hortalizas raíces, como zanahorias, nabos, boniatos, yuca, cebollas y patatas; también el ajo y la raíz de jengibre proporcionarán sabor a la vida, y el pimentón dará calor a sus comidas y a los dedos de sus pies.



Los cereales cocidos son una base excelente de la dieta invernal: Estos carbohidratos complejos son un buen combustible para el cuerpo y resultan buenos para los intestinos y la eliminación: El mijo y el alforfón (ó trigo sarraceno) son buenos calentadores del cuerpo, y con menos fécula que los otros cereales, como el arroz moreno, trigo, cebada o avena.



Tendrá una ingestión proteínica completa si toma los cereales cocidos o comidos con leguminosas, como judías rojas azuki, judías mung (soja verde), judías negras o lentejas. Se dice que las aduki son buenas para los riñones, mientras que las negras apoyan la función sexual. Es conveniente aderezarlas con un poco de aceite, tamari shoyu, pimentón y levadura nutritiva, o yogur, curry y perejil. Esta combinación proporcionan proteínas vegetales completas (contienen todos los aminoácidos esenciales que su  cuerpo no produce) y son un plato sabroso, calórico y nutritivo.



Los frutos secos son buenos en invierno tomados solos o  en ensaladas. También se puede beber “leche” de frutos secos. Puede comer con algo más de libertad que en otras estaciones los productos derivados de la leche de vaca o cabra. El queso “feta”, de leche de oveja, es uno de los que su cuerpo puede manejar con más facilidad: se descompone, en lugar de adherirse, y su sabor ligeramente salado resulta adecuado en la dieta de invierno.




A los carnívoros les recomiendo sobre todo el pescado, especialmente el de bajura de zonas no polucionadas. Puede sentarle bien algo de pollo o carne roja si está seguro de que los animales no han sido alimentados con hormonas y elementos químicos para hinchar sus músculos. Ocasionalmente, la carne roja estimula y aviva la sangre, el corazón y la tez, y es un aliento reconstituyente, pero su exceso sobreestimula y pone en peligro al corazón, los vasos sanguíneos y los riñones. Cuando su dieta vaya conteniendo menos carne será más consciente del efecto que ésta ejerce sobre usted.

El clima invernal difiere de un lugar a otro, con distintos grados de frío, humedad y sol; también es diferente el nivel de actividad de cada individuo. El clima y su actividad pueden cambiar de un día a otro, pero su cuerpo le dirá cuál es su consumo. Debe aprender a escucharlo.


Alimentos del océano

Como el invierno está relacionado con e l elemento agua, tratemos de buscar alimentos saludables en las profundidades del mar azul. Acabo de mencionar los peces del océano (agua salada), bajos en grasa y con altas cantidades de proteínas, minerales y vitaminas, como buena fuente alimenticia. Otra gran fuente nutritiva son las algas marinas, muy comunes en la dieta japonesa.

Las algas, como el kelp, wakame, dulse, nori, arame e hijiki son vegetales de rico contenido en proteínas, altas en las vitaminas A y E, y particularmente ricas en calcio, fósforo, potasio, hierro, yodo y otros minerales traza (oligoelementos). Estimulan y refuerzan la piel, cabellos y uñas, nutren el sistema endocrino, especialmente las glándulas tiroideas y suprarrenales. Pueden comerse crudas después de lavarlas para quitarles la sal, pero de este modo hay que masticarlas mucho. Es más frecuente tomarlas en sopas, tostadas con arroz o vegetales, o envolviendo arroz con platos de verdura o pescado, como el sushi.

Los minerales y enzimas contenidos en las algas ayudan al organismo a eliminar los efectos de los alimentos animales y adaptarse a los alimentos vegetales. Además, las algas ayudan a adaptarse a los alimentos vegetales. Además las algas ayudan al cuerpo a descargarse de los desechos radiactivos tomados de la atmósfera (¡alimento ambiental también!). Se ha demostrado experimentalmente que el ácido algínico, un importante elemento de las algas marrones, como la wakame, kombu, kelp y la hijiki, actúa sobre los metales pesados de los intestinos, convirtiéndolos en sales solubles que son sacadas del cuerpo.


Soja, tofu y miso


La soja es otro alimento cuyo uso está extendiéndose rápidamente: es barato y alto en proteínas (35-40%), lo que es importante para los vegetarianos, pues es una de las pocas fuentes de proteínas completas y un buen sustituto de alimentos animales. Sin embargo, es mejor obtener las proteínas de diversas fuentes. La soja se puede comer brotes, cocida como una judía entera, o utilizar para hacer la leche de soja, tofu y miso. No sólo es rica en proteínas, sino también muchos minerales, como calcio, fósforo y potasio, y tiene cantidades moderadas de hierro, vitamina B  y otros oligoelementos.


El tofu es una cuajada de soja; es un alimento proteínico sabroso y nutritivo, con una cualidad parecida a la del queso, pero mucho más ligero que éste. Va bien con la mayor parte de los platos de verduras y con los cereales, especialmente con el arroz moreno. Puede utilizarse de muchas maneras: al vapor, horneado o ligeramente frito en aceite o agua. Se puede hacer un plato sabroso cociendo juntos cebollas, zanahorias, apio, tofu y anacardos o almendras cortados en rodajas. El tofu va muy bien añadido a las ensaladas (previamente cocinado), y mezclado con aceite, limón, aguacate, un poco de miso y sazonamiento constituye un gran aderezo de ensaladas. La ensalada de tofu y aguacate es refrescante, satisfactoria y tiene un gran contenido en proteínas. Machacar  225 g de tofu con uno o dos aguacates, añadir un poco de una mezcla de frutos secos y semillas de girasol molidas, un poco de aceite de oliva, cebolleta y tomate cortados en cuadraditos, limón, y para sazonar tamari, pimentón, levadura y albahaca. Se puede comer tal cual, en un sándwich de pan integral con brotes de alfalfa, o mojando en él palitos, galletitas o tallos de apio o zanahorias.

El miso es otro producto importante de la soja, y se reconoce también con el nombre de pasta de soja. La soja fermenta o envejece sola o con cereales, como arroz moreno o cebada, dando así distintos tipos de miso. Es una parte importante de la dieta japonesa como base para sopa, y su uso está creciendo rápidamente por América y Europa. Es rico en proteínas y vitaminas y contiene un 10% de sal.

El miso es un alimento alcalinizante y su fermentación ayuda a la digestión y metabolismo del cuerpo. Se dice en Japón que mejora la resistencia del cuerpo a la enfermedad; quienes desean reforzar sus sistemas pueden utilizarlo diariamente en forma de caldo, pues se dice que es un buen tónico. No hervirlo, pues se vuelve muy amargo y se destruyen las enzimas y las bacterias vivas. En la medicina oriental se ha utilizado en el tratamiento de la artritis, colitis, diabetes e hipoglucemia; para los problemas del tabaco, y como ayuda en las madres lactantes. Es una buena bebida para los que sienten síntomas por la tarde después del trabajo como dolores de cabeza, vértigo, irritabilidad o bajada general de energía.
La dieta de alimentos de invierno con caldos de miso es una buena sopa para tener en el fuego en un día lluvioso y frío. Debe llevar zanahorias, cebolla , ajo y puerro; se puede añadir trozos de mochi que se hace con trozos de arroz glutinoso dulce y artemisa. Espesa la sopa y añade un sabor agradable.






Dada la preocupación contemporánea por los rayos X y otras formas de radiación ambiental, debe saber que se dice que tanto el miso como las algas actúan sobre el cuerpo librándolo de radiaciones, metales pesados como el plomo y el estroncio, y otras substancias tóxicas. En Hiroshima, después del bombardeo, en un hospital que se sirvió miso todos los días a sus pacientes se observó una menor incidencia de muertes y enfermedades de radiación que la población general o en otros hospitales.




Fragmento extraído del libro  “la Salud y las estaciones “  del  Dr. Elson M. Haas publicado por la editorial  Edaf

jueves, 27 de febrero de 2014

Emociones luna - agua

                               



El agua debe permanecer en movimiento; tiene un ritmo, un ciclo que es gobernado sobre todo por el movimiento y la atracción gravitacional de la Luna. Las expansiones y contracciones diarias de los océanos durante las mareas son como el ciclo respiratorio de la Tierra.





La Luna es yin, el principio receptivo, femenino y oscuro, relativo al subconsciente: lo escondido y las emociones. El agua tiene esas mismas características. El estado del agua en su cuerpo puede reflejar el estado de sus emociones: Como el planeta, también nosotros podemos tener sequías e inundaciones, charcas estancadas y corrientes de agua fresca.




Todos tenemos nuestros ciclos. Muchos de nosotros poseemos ciclos en los que se liberan las emociones retenidas, como en las lluvias del invierno. Luego, con una nueva conciencia y expresión de estos sentimientos, viene un verdadero aligeramiento de nuestra energía.



El agua, retenidas a veces en el cuerpo junto con nuestras emociones, puede ser causa de letargia, lentitud, irritabilidad e incapacidad de expresarnos.


Desde el punto de vista chino, los individuos con deficiente energía del agua pueden tener dificultades para relajarse o descansar, y una incapacidad de reflexionar claramente. Un elemento agua equilibrado permite la fluidez, la capacidad de descansar y de nutrirse a uno mismo, y a los otros, de guiar la percepción y la reflexión, y de expresar los sentimientos, como el amor.


Las cualidades de la compasión, el entendimiento y la respuesta a las necesidades y sentimientos de los demás se consideran a menudo como nuestro aspecto femenino y maternal, y son también características del elemento agua.

Fragmento extraído del libro  “la Salud y las estaciones “  del  Dr. Elson M. Haas publicado por la editorial  Edaf

jueves, 20 de febrero de 2014

Los Riñones y la Vejiga


Los riñones son los gobernantes del invierno. Los riñones y la vejiga están relacionados y han de ser tratados como uno en la acupuntura. En los riñones se almacena la “esencia”, y ellos gobiernan todo lo que está retirado y dormido, y lo que es acumulado: su condición se revela en los huesos y el pelo de la cabeza.
MEDICINA POPULAR CHINA



El invierno es la época más yin del año, y los dos órganos asociados con esta estación son los riñones y la vejiga, los cuales procesan al elemento más yin, el agua.
La vejiga es un órgano muscular espeso que se encuentra en la pelvis y que almacena y elimina la orina recibida de los riñones. Para los chinos es la sede (o almacén) de las emociones; cuando no funciona bien, el resto del sistema se ve sometido a tensión.



El meridiano, o canal de energía, de la vejiga baja por la espalda a ambos lados de la columna. Este meridiano se inicia en los ángulos interiores de los ojos, recorre la cabeza, baja por el cuello y la columna vertebral hasta el sacro, y finalmente baja por la parte trasera de las piernas hasta los dedos pequeños de los pies, donde termina en el lado exterior de la uña. Este canal de energía es el principal de los existentes en la espalda. Las tensiones y emociones pueden producir fácilmente congestión en esa zona, y rigidez y dolores de cuello o espalda; por tanto, se debe mantener suelta la energía de la espalda con ejercicios de estiramiento y expresando libremente sus sentimientos.



Los riñones filtran la sangre, con lo que mantienen a ésta y al cuerpo limpios y en equilibrio. La orina obtenida del filtrado de la sangre pasa de los riñones a los uréteres y a la vejiga, volviendo a la naturaleza por la uretra. El equilibrio del agua y de la base ácida del cuerpo los mantienen los riñones, que extraen todo tipo de sustancias de la sangre: compuestos de nitrógeno como urea y amoniaco; minerales y sales, como sodio, cloruro, potasio, y otros elementos químicos y drogas que no necesita el cuerpo. Varios miles de litros de sangre pasan por los riñones diariamente, de los que son extraídos unos 170 para una nueva filtración. La mayor parte de ese líquido es reabsorbido por el cuerpo mediante el complejo sistema de filtrado de los riñones, dejando uno o dos litros para excretar. Los riñones utilizan esa gran cantidad de líquido para recoger, concentrar y eliminar la pérdida de líquido del cuerpo.




En el sistema chino, los riñones son percibidos almacenando la energía de la fuerza vital misma, y se relacionan con el nacimiento, la vida y la muerte: el ciclo de la transformación. Si hay una enfermedad crónica en el cuerpo lo primero que hay que mirar  es la energía de los riñones. En cuanto que “sede de la voluntad”, se considera que la fuerza de voluntad procede de los riñones, que generan también la ambición, el deseo de hacer algo en la vida. La falta de fuerza de voluntad o de ambición puede ser el reflejo de un desequilibrio del agua.



Otros órganos de eliminación, aparte de los riñones y la vejiga, son los pulmones, el intestino grueso y la piel; los riñones y la piel trabajan para eliminar el agua del cuerpo; la orina y el sudor son productos de desecho de la sangre, y tienen una naturaleza química similar. Cuando los riñones eliminar mal las toxinas, o tienen que manejar demasiadas, la piel deberá trabajar más para eliminar esos desperdicios. Esto es lo que en ocasiones produce las erupciones cutáneas.



A veces la tensión arterial alta está relacionada también con problemas renales. Los riñones pueden hallarse contraídos por la tensión o los tóxicos o las dietas carnívoras; ellos podría ser causa de una débil limpieza del agua y las sales del cuerpo, lo que a su vez haría aumentar el líquido y daría más trabajo al corazón. El exceso de carne o de aditivos químicos también puede tensar o bloquear el sistema vascular, contribuyendo a la tensión alta y debilitando el corazón. Tanto en la medicina china como en la occidental, es vital la relación entre corazón y riñones.




Para evaluar la salud de los riñones hay que examinar el color global, la claridad y el tono de la piel: Un color azulado (o una hinchazón) alrededor de los ojos puede sugerir un desequilibrio del agua e indicar la existencia de problemas renales. El color azul está relacionado con el elemento aguas, haciendo referencia tanto al color azul marino del mar como al sentimiento triste de estar decaído emocionalmente. Sentirse muy atraído por el azul y llevarlo regularmente, o aun más, sentir disgusto por él, puede significar también un desequilibrio del elemento agua. Instintivamente, llevar mucho un color puede revelar el intento del cuerpo de reforzar un determinado órgano  o elemento.




Otra clave diagnóstica del sistema chino, relativa tanto a los riñones como a la vitalidad interior, es la presencia del brillo de la vida en los ojos. La chispa de la “fuerza de la vida” procede de los riñones, si bien la salud del tejido ocular está relacionada con el elemento madera
.







El cabello es también un buen indicador de la salud del elemento agua. Examine la textura y la complexión: ¿es demasiado seco, graso, espeso o delgado, o es inexistente? Cualquier cambio rápido en sus cabellos puede sugerir un desequilibrio del elemento agua. Creo que la pérdida prematura del cabello está relacionada con esas dietas de alto contenido en proteínas y grasa animal que afectan a los riñones y al corazón, posiblemente porque coagulan los folículos de los cabellos, causando una mala oxigenación.
Su predisposición genética a problemas específicos, como la calvicie, se verá ayudada o estorbada por su estilo de vida.



Fragmento extraído del libro  “la Salud y las estaciones “  del  Dr. Elson M. Haas publicado por la editorial  Edaf


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