lunes, 15 de julio de 2013

Oídos, los grandes olvidados.

Pocas veces pensamos en ellos porque siempre están ahí y suelen hacer su función sin problemas.
Pero, ¿qué pasa cuando surge un problema?
Olvidar el cuidado de los oídos puede pasarnos factura.

Mantener los oídos limpios es un factor importante para prevenir el riesgo de infecciones y la formación de tapones de cerumen, causas frecuentes de visita al otorrino.
Sin embargo, la higiene de los oídos no se puede llevar a cabo con "cualquier cosa".

El mal uso de los bastoncillos o la costumbre de rascarse con objetos inadecuados (clips, bolígrafos, etc.) puede irritar y lesionar la piel que recubre el interior del conducto auditivo. Es recomendable limpiarlo de forma suave y utilizar sprays específicos: limpiadores para prevenir o disgregantes del cerumen si se han formado tapones.

El agua del mar o de las piscinas también puede favorecer la entrada de bacterias e incrementar el riesgo de desarrollar otitis externas. Para evitarlo, es muy recomendable utilizar tapones específicos de silicona. Por otro lado, los tapones de espuma ofrecen una protección eficaz contra el ruido y son ideales para dormir, concentrarse mejor y atenuar todo tipo de sonidos ambientales.


Tapones de espuma Quies
Tapones específicos para atenuar el ruido: 35 dB.
Tienen una textura muy cómoda y agradable al tacto.
Su forma cónica permite una perfecta adaptación al conducto auditivo.





Tapones de silicona Quies
Impermeables al agua, hipoalergénicos y de textura moldeable y suave.
Se adaptan y sellan completamente la entrada de agua al conducto auditivo.
¡También tapón de silicona infantil!








La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa. En todos los casos es preferible consultar con su terapeuta, médico, u otro profesional de la salud.

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